La falta de una estructura verdaderamente independiente de las presiones políticas y gremiales, dotada de una legislación adaptada a los estándares internacionales mantiene al sistema español antidoping bajo la lupa de la Agencia Mundial Antidopaje  (AMA) y a la Administración española en la lista de las más permisivas a la hora controlar la limpieza en el deporte. Fuentes próximas a ese organismo internacional señalan que en España hay alrededor de unos cuarenta médicos que trabajan para federaciones deportivas, clubes deportivos de toda clase, centros de alto rendimiento o que cuidan directamente la salud de deportistas de alta competición que son a su vez agentes autorizados por la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD) para la toma de muestras de sangre y orina sobre las que se realizan los controles antidopaje.

¿Controles contaminados?
Esos médicos efectuaron el año pasado no menos de 700 controles a deportistas de diversas disciplinas y en todo tipo de competiciones, con más de 2.500 tomas de muestras orgánicas. Para la AMA, que los médicos que trabajan para federaciones, clubes y deportistas sean los mismos que deben velar por el control del dopaje resulta inadmisible y supone en la práctica “dejar que la zorra cuide a las gallinas”.

No se puede esperar el control más elemental sobre el procedimiento de toma de muestras, básico para disponer de un sistema antidoping mínimamente serio, si hay esta contaminación de intereses. En estas condiciones, el  encubrimiento de conductas irregulares por parte de deportistas es algo más que una simple sospecha, señalan fuentes próximas a la AMA. No es posible, indican las mismas fuentes, que aquel profesional encargado de obtener rendimiento de un atleta sea quien se haga cargo de sus controles antidopaje.

Laboratorio cerrado en fin de semana
Otras realidades del sistema antidoping español, como el hecho de que el laboratorio central de análisis de muestras de sangre y orina esté cerrado durante todo el fin de semana, incrementa la preocupación del organismos internacional. Fuentes médicas especializadas en la lucha antidoping señalan que la mayor parte de las sustancias dopantes que se pueden localizar en sangre y orina tienen un tiempo de detección muy breve desde la toma de las muestras. Si las muestra no son analizadas inmediatamente, desaparece toda posibilidad de detectar las sustancias prohibidas.

Desde la AMA  se observa con preocupación el débil intento de la AEPSAD por intentar solucionar esta cuestión. En marzo de 2014 se convocó un concurso internacional para que empresas especializadas y con renombre efectuasen la toma de muestras orgánicas a los deportistas españoles. Parece que ese concurso se encamina a una batalla legal larga y perjudicial para todas las partes. Las presiones de una parte de los actuales agentes de recogida de muestras a favor de uno de los postulantes mantiene el concurso bloqueado e impide que a pesar de una legislación y estructura operativa deficientes se puedan dar los primeros pasos hacia una verdadera lucha antidopaje que prestigie a nuestro país y sus deportistas.