El drama de la soledad es más que una realidad, sobre todo entre las personas mayores, que ven limitadas sus capacidades físicas y, en muchas ocasiones, se redescubren encerrados en sus propios hogares.

Este drama se incrementa cuando estas personas viven solas, o bien porque no tienen familia o porque sus parientes viven lejos o se han desentendido de ellos.

En España hay algo más de ocho millones de personas mayores de 65 años y en torno al 10% no tienen ninguna compañía. Con una sociedad cada vez más envejecida, lamentablemente, no es extraño encontrarnos con noticias que cuentan cómo un anciano ha fallecido en su casa y nadie se ha enterado hasta pasado demasiado tiempo.

Estas personas no tenían a nadie que les echara de menos y se está convirtiendo en un fenómeno tan extendido que, en culturas como la japonesa, le han dedicado un nuevo término: kodokushi. Una palabra para describir a los ancianos que mueren solos en sus casas.

“Estás a apunto de regalarte felicidad”

Para erradicar estas situaciones y luchar contra la soledad existen iniciativas de voluntariado que buscan unir a jóvenes con personas mayores para que se enseñen mutuamente de la vida. Pero también para algo mucho más simple pero importante: darse compañía.

Camnpaña de la ONG Acompaña a un mayor

Es el caso de la nueva campaña de la ONG Amigos de los Mayores. Bajo el lema: “La vida sin postureo te espera”, pretenden hacerles ver a los más jóvenes que hay una alternativa mejor a pasar el tiempo en las redes sociales o a centrarse en la imagen que se proyecta. Que se puede vivir una experiencia en la que no existe el postureo.

Esa alternativa pasa por pasar tu tiempo a estas personas que viven solas. Si lo haces, defiende la ONG, “estás a apunto de regalarte felicidad”. “Saca al influencer que llevas dentro y comparte tiempo con la gente de tu barrio”.

“Cerca de ti hay una persona mayor esperándote para compartir una amistad única y auténtica, sin postureos, recuerdan.​

Porque un paseo, una hora de conversación, un juego de cartas, una película compartida o simplemente escuchar pueden ser medicina para los ancianos que no han escogido la soledad pero que se les ha impuesto.