El pasado día 9 de noviembre uno de los vigilantes de la Estación del Norte de Valencia hacía un tétrico hallazgo. Tras una semana viendo un guante en las vías, decidió bajar a recogerlo. Dentro estaba la mano de una persona.

La principal hipótesis de los investigadores de la Policía es la de que una persona fue arrollada en algún tramo ferroviario de lo que Renfe denomina como Zona Este. Esa estación recibe tanto trenes de cercanías como de media y larga distancia por lo que la investigación puede extenderse a la Comunidad Valenciana, Murcia, Teruel y el este de Castilla-La Mancha.

De alguna forma, la mano quedó enganchada al convoy y no se desprendió hasta llegar a la estación valenciana, descartando así la posibilidad del homicidio. Pero el macabro suceso pone de relieve las altas cifras de personas arrolladas en las vías de tren: de media, una al mes en la mencionada Zona Este y más de 100 al año en toda la red nacional.