Los reyes de Bélgica, Felipe y Matilde, han decidido que su hija, la princesa Isabel, renuncie a la dotación estatal de unos 920.000 euros al año, que le corresponde cobrar cuando cumpla los 18 años de edad, en octubre próximo.

Según avanza el diario flamenco De Morgen, la princesa no cobrará la paga en los próximos años, porque la familia real belga quiere que la heredera se centre en sus estudios y tenga una vida lo más normal posible, dentro de lo que sus funciones le permitan. La joven no recibirá los 2.500 euros al día hasta que tome posesión plena de su cargo como heredera.

El salario del Estado llevaría consigo una intensa agenda institucional, que sería incompatible con los estudios de la joven, que está acabando el bachillerato en el Atlantic College de Galés, el centro donde estudió el rey Guillermo de Holanda. La dotación no solo es un derecho, implica obligaciones como organizar actividades oficiales, contar con vivienda y colaboradores propios y poner en marcha una agenda oficial para justificar los gastos. 

La decisión sobre Leonor, para 2023

Los reyes belgas ya habían adelantado que “la cuestión de la dotación anual ni siquiera se ha puesto sobre la mesa”. Su postura es muy diferente a lo que ocurre en Holanda, donde la heredera Amalia de Orange cobrará 4.100 euros diarios (1.5 millones al año), cuando cumpla 18 años en 2021. De ese importe, sólo podrá utilizar unos 263.000 euros para su uso particular, pero el resto del dinero irá dedicado a gastos de representación propios de su cargo. En cuanto a España, habrá que esperar hasta el año 2023 para saber cuál será la decisión. Es cuando la princesa Leonor, que estudia actualmente en segundo de la ESO, llegará a la mayoría de edad.