Los Mossos d’Esquadra detallan en un informa de balística que en los tres incidentes en los que sus agentes tuvieron que abrir fuego para neutralizar a los terroristas de los atentados de Barcelona y Cambrils se dispararon 104 veces. El documento policial, que fue incorporado al sumario el pasado abril, expone que las autopsias realizadas a los yihadistas fallecidos revelan que uno de ellos recibió ocho impactos de bala y que el cadáver de Younes Abouyaaquob, autor del atropello mortal en La Rambla y abatido cuatro días después en Subirats, presentaba seis heridas de arma de fuego.

Los agentes realizaron más disparos en el suceso producido el 18 de agosto en Cambrils, donde fallecieron cinco integrantes de la célula. En aquel enfrentamiento los mossos esgrimieron cinco subfusiles, una escopeta y ocho pistolas. En total, los agentes dispararon en 67 ocasiones para abatir a los cinco terroristas. 16 proyectiles alcanzaron a los terroristas. Omar Hichamy recibió ocho tiros. El cadáver de Said Aalla tenía tres heridas de arma de fuego. Sus compañeros Mohamed Hichamy (hermano mayor de Omar) y Moussa Oukabir, dos cada uno. El Houssaine Abouyaaqoub, una.

Younes Abouyaaquob murió en Subirats y allí se recuperaron 27 vainas percutidas. El informe de balística revela que la mayor parte de ellas fueron disparadas por uno de los dos agentes que acudieron al lugar de los hechos cuando una llamada alertó de la presencia del terrorista en una gasolinera cercana. El yihadista -que también portaba bajo la ropa lo que parecía un cinturón con explosivos y que se abalanzó sobre los policías al grito de Ala es grande-recibió seis impactos de bala, todos de la misma pistola.

El último episodio relacionado con los atentados en el que los agentes de los mossos dispararon se produjo en la localidad de Sant Joan Despí poco tiempo después del atropello de La Rambla. Los dos policías que montaron un control de carretera dispararon nueve veces contra el coche en el que viajaba Younes Abouyaaqoub después de que este los intentara arrollar. El terrorista no recibió ningún impacto. El vehículo fue localizado poco después. En su interior estaba el cadáver apuñalado de su propietario, a quien el terrorista había asesinado para sustraerle el automóvil.