En la mañana de hoy jueves ha comenzado la segunda jornada del juicio contra José Enrique Abuín Gey, el Chicle, por intentar raptar a una joven en Boiro. La madre de la chica, de 28 años, ha hablado ante los medios antes de entrar al juzgado, y ha calificado al acusado de “cobarde” y “depredador”. Los sucesos ocurrieron el 25 de diciembre de 2017, e hicieron posible que se detuviera a el Chicle como presunto asesino de Diana Quer.

La madre también ha confirmado, según recoge La Voz de Galicia, que su hija no está bien tras haber declarado y revivir lo sucedido ayer, durante el primer día de juicio. Además ha dicho que “volver a verle la cara no es agradable para nadie”. También espera que “con el tiempo” su hija vaya recuperándose, pero también cree que no va a poder “olvidarlo jamás”, afirmando que “ese tipo le ha jodido la vida”.

Ante todo, la mujer se posiciona a favor de la prisión permanente revisable, e incluso ha dicho que “es poco para esas personas” y que se “lo perdonen, pero tendrían que castrarlos, son animales, no personas. Ni los animales hacen eso”.

Pero después ha agradecido que el padre de Diana Quer estuviera en el juicio, ya que para ellas es un “apoyo grande” y ha resaltado su lucha “por todas las mujeres de España”. “A él le tocó la peor parte. A su hija ya no la tiene, pero sigue luchando”, recalca.

En la jornada de hoy están previstos que declaren una decena de peritos, que analizarán los diferentes aspectos del caso, después de las declaraciones testificales de ayer miércoles.

En la sesión de hoy, la defensa del chicle ha intentado desmontar la versión de los dos guardias civiles que ya han declarado, alegando dudas sobre cómo identificaron el coche y al mismo acusado.

Los agentes apuntaron, en el primer caso, que utilizaron los lectores de matrícula de la DGT para identificar el coche. Sobre la identificación del acusado, dijeron que su voz fue reconocida sin problemas en la grabación que gravó la víctima durante el rapto. Fue el agente que conocía al Chicle, por investigaciones de drogas hacía diez años y también como sospechoso por el asesinato de Diana Quer, quien le identificó.

La Guardia Civil sabía que durante meses el Chicle utilizó un Audi A4, pero después del rapto en Boiro se cambió a un Alfa Romeo gris, sospechando que lo hizo porque del maletero del Alfa no es posible salir por el coche, pero desde el A4 si porque está conectado con el interior del vehículo.