Una vez más, las redes sociales y las plataformas que utilizamos con frecuencia para comunicarnos, sirven para dar a conocer una historia real como la vida misma. Su protagonista es Rafa, un joven cuya complicada existencia le condujo un día hasta la cárcel.

La prisión, a pesar de que tiene como una de sus funciones la reinserción, en pocas ocasiones concede una oportunidad a quienes han pasado por ella. Pero Rafa consiguió esa opción gracias a sus ganas y a una de las iniciativas que pone en marcha Obra Social “la Caixa”.

No se sabe si es su última posibilidad de subirse al tren de la vida ‘normal’. El programa Incorpora de esta entidad se la ha puesto en sus manos porque, como él mismo reconoce, "decidí hacer un cambio de vida cuando caí preso. Ya no me quedaba más, o cambiaba o caía al fondo de todo". 

Cabe subrayar que el objetivo de Incorpora, tal y como explican sus responsables, es "brindar un futuro diferente a aquellas personas que están en la fase final de la condena". Para ello, a través de itinerarios sociolaborales a medida de la persona, los aspirantes reciben formación, toman parte en acciones de servicio solidario a la comunidad, además de estar asesorados y acompañados durante todo el proceso de búsqueda activa de empleo. 

Rafa tiene mucho que demostrar y, a la vista de lo que cuenta un documental publicado en el canal de Youtube de Obra Social “la Caixa”, en esta ocasión, la historia tiene un final feliz y cargado de esperanza.