El Ministerio Fiscal ha pedido la absolución de un padre divorciado y en paro, acusado por su hija de no haberle pagado su pensión alimentaria desde 2014 y con la que hubiese sufragado las dos carreras universitarias que ha realizado.

Al contrario que en otros muchos casos de impago de la pensión a los hijos tras el divorcio, en esta ocasión, la Fiscalía considera que el padre no posee capacidad económica para mantener a su hija mayor de edad desde 2013, según publica La Voz de Galicia.

Por el contrario, la defensa de la hija asegura que el padre tiene patrimonio como un auto y granjas y que se jactó de ganar 180 euros en un fin de semana en trabajos en negro. Él ha defendido que vive de pequeños trabajos en el campo y que gana como mucho entre 20 y 30 euros al día, así como que tiene “otra hija pequeña y lo poco que gano es para ella. La grande ya es mayor de edad”.

La hija comenzó sus estudios en Derecho, pero lo abandonó para entrar en Magisterio, que compatibilizó con Pedagogía. Comenzó pagando los estudios con el sacrificio de su madre y con subvenciones, pero tras conseguir el título de maestro la ayuda pública se acabó y tuvo que dejar la segunda carrera.

En el juicio, que se celebró este lunes en el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo, la acusación pidió al padre los honorarios de 200 euros por mes en concepto de pensiones alimentarias que lleva sin pagar a su hija desde 2014, suma que ascendería en total a 10.000 euros.