La Policía Nacional mantiene abiertas las investigaciones sobre la agresión sexual sufrida en la madrugada del domingo por una chica en los baños de la discoteca Indiana de Valencia, por la que han sido detenidos dos jóvenes de 22 y 25 años que han ingresado en prisión por orden judicial y no se descarta que haya nuevos arrestos.

Una portavoz de la Policía Nacional ha asegurado en declaraciones a los medios, en los actos conmemorativos de la festividad de los Ángeles Custodios, patronos del cuerpo, que no hay novedades en la investigación, que sigue abierta, aunque sí que ha confirmado que no se descartan otras detenciones por la agresión sexual. Según han asegurado amigos de la víctima, fueron cuatro los implicados en los hechos.

Según la portavoz policial, los agentes llegaron "a los pocos minutos" de lo sucedido y se encontraron a la víctima "llorando y asustada", y detuvieron a dos jóvenes como presuntos autores de un delito de agresión sexual. La víctima se dirigía al aseo cuando, según la portavoz, unos jóvenes la "acorralaron" en los baños, donde presuntamente ocurrió la agresión sexual, por la que tuvo que recibir asistencia sanitaria.

Dos amigos de la víctima, frente a la versión del establecimiento, han explicado a los medios a las puertas del local que fueron ellos los que la ayudaron "en todo momento" cuando un miembro del grupo la encontró en el pasillo con uno de los posteriormente arrestados agrediéndola sexualmente.

Según la versión de este amigo, él la separó, salieron del local "en shock" y una vez más tranquilos, entraron de nuevo para explicar al personal de seguridad lo ocurrido. "Nadie de seguridad la acompañó", ha afirmado, y ha insistido en que les decían que no les podían ayudar.

Así, ha acusado al local de "ocultar" mucha información, hasta el punto de que habían limpiado los aseos cuando la Policía llegó por la tarde a revisarlos, pese a la indicación de que no debían hacerlo por la necesidad de recoger pruebas. "Eran cuatro, pero no cabían en el baño, entraron dos para luego meterse otros dos" y la forzaron, ha descrito el amigo.

"Nadie la auxilió"

Otra amiga de la víctima ha acusado en la misma línea al establecimiento de "no hacer nada". "Nosotros llamamos a la Policía, nosotros la ayudamos y la sacamos, nadie la auxilió", ha asegurado, para añadir que la víctima estaba "muy mal, muy nerviosa, llorando muchísimo" y no fue hasta cuando se tranquilizó y les relató lo ocurrido cuando pudieron avisar a los agentes.

Desde la discoteca, el gerente, Ricardo Martínez, ha expresado el rechazo del establecimiento ante los hechos y ha trasladado "todo apoyo y solidaridad a la víctima y la familia", de la que ha alabado su "entereza, fortaleza y coraje" porque a pesar de estar en estado de shock su testimonio sirvió para detener a dos presuntos autores.

La empresa reitera que fue la empleada de la limpieza que controlaba los baños quien detectó lo sucedido y lo puso en conocimiento del equipo de seguridad uniformado, que actuó ante la situación, un extremo que niegan los amigos. La discoteca ha insistido en que se personará en la causa contra los detenidos como acusación.