Centenares de familiares, amigos y vecinos de Ignacio Echeverría, el joven asesinado el pasado fin de semana en los atentados de Londres, han acudido hoy al cementerio de la parroquia del Corpus Christi de la localidad madrileña de Las Rozas para despedirle. 

Sus padres y hermanos han estado arropados durante toda la mañana y hasta entrada la tarde por numerosas personas que, aunque no conocían a Ignacio, se han querido acercar al tanatorio para transmitir a la familia sus condolencias.
Vecinos, conocidos y anónimos llegados desde diferentes municipios de la Comunidad de Madrid han querido acompañarles en su dolor "sereno". 
Todas las personas que han hablado frente a las cámaras tras saludar a la familia han destacado su entereza.
La esposa de un primo del padre de Ignacio destacaba precisamente esa "entereza, pensando que tu hijo está en Londres, tengo hijos de esa edad, un poco más pequeños... Y que de repente no les veas...". 
Uno de los vecinos de Las Rozas que ha decidido esta mañana acercarse al lugar para mostrar su apoyo, repetía que Echeverría "es como si fuera un poco tu hijo...". "Me siento identificado totalmente, tengo pena y dolor, y rabia también. Vengo a acompañar a la familia, me sentía con el deber de hacerlo", ha comentado.
 
El padre de un antiguo compañero de Ignacio Echeverría ha ensalzado el acto de valor que tuvo al tratar de defender a una víctima del atentado frente a los terroristas: "No todos los días tenemos un héroe así. Es importantísimo lo que nos ha enseñado este chico", ha dicho.
 
También otro vecino ha celebrado su "ejemplo a seguir", la "antítesis del egocentrismo". "Le he dado la enhorabuena a los padres por haber educado a un hijo de esa forma tan maravillosa", ha proseguido este ciudadano, que ha descrito a la víctima como un chico sociable y buen vecino que estaba en el grupo de música y frecuentaba mucho con su tabla de skate el parque París. Según su testimonio, los padres están enteros y satisfechos de ver cómo han educado a su hijo, con una fuerza "increíble, admirable y contagiosa".
Durante toda la mañana ha acompañado a la familia el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Pedro Rollán, que ha acudido en representación del Gobierno autonómico, y también el alcalde de Las Rozas, José de la Uz.   
Rollán  ha valorado el comportamiento heroico de Ignacio durante el atentado "poniendo en peligro su vida para defender a otra persona", y ha dicho que el Gobierno regional está "a disposición" de su familia. El consejero ha incidido en las "infinitas" muestras de cariño llegadas desde toda la Comunidad de Madrid y toda España, algo "más que razonable" teniendo en cuenta que Echeverría "aun poniendo en peligro su vida, defendió a una persona que estaba siendo agredida". "Dice mucho y muy bueno" de él, ha afirmado.
La familia es "muy consciente" de la ola de solidaridad que se ha generado y "agradece mucho las muestras de afecto y cariño, y el respeto" con el que se les está tratando, según ha trasladado el consejero.
 
De la Uz, por su parte, ha subrayado el "ejemplo de valentía" de Ignacio y el comportamiento "ejemplar" de la familia, por lo que el próximo pleno del Ayuntamiento de Las Rozas aprobará concederle la Medalla de Honor de la ciudad, y se buscará un espacio emblemático al que ponerle su nombre, un espacio que tenga una pista de skate, el deporte que practicaba.
 
Tanto Rollán como De la Uz han coincidido en que la misa -que ha sido oficiada por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, antes del entierro- ha sido "muy emotiva" y ha acabado con un "aplauso espontáneo muy contundente y rotundo" en su memoria.
Con los familiares ha estado también el portavoz de Ciudadanos (Cs) en esta región, Ignacio Aguado, quien ha lamentado que una "panda de gentuza" haya acabado con la vida de Ignacio, que hizo -ha dicho- "una heroicidad que lamentablemente acabo mal". "Ojalá hubiera más gente como él", ha añadido.
 
Tras el entierro, el padre de Ignacio ha saludado con la mano a los medios a través de la ventanilla del coche en el que viajaba de copiloto y se ha despedido con un "adiós, muchas gracias".