El Gobierno ha decidido suprimir la subvención de hasta 200 euros al mes para los pensionistas que son propietarios de una vivienda y necesitan ayuda para hacer frente a los gastos de suministros de luz, agua, gas.

Según el Real Decreto 106/2018, de 9 de marzo, por el que se regula el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, las ayudas al pago de suministros básicos irán destinadas a hogares que hayan sufrido un desahucio, y éstas ayudas deberán ser aportadas por las administraciones locales.

El Gobierno modificó el plan
El Real Decreto, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que adelanta El Confidencial,  modifica el primer borrador del plan, según el cual beneficiaba a personas mayores de 65 años que tuvieran una casa en propiedad, que fuera su residencia habitual y permanente, un patrimonio inferior a 100.000 euros y unos ingresos inferiores a tres veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) que está fijado actualmente en 7.519 (14 pagas), por lo que estaría limitado a unos ingresos máximos de 22.558 euros.

Ayuda al alquiler
El Gobierno limita las ayudas a las personas mayores que necesiten alquilar una vivienda y se dé la circunstancia de que en la fecha de la solicitud tengan más de 65 años de edad. Podrán optar a una ayuda de hasta el 50% de la renta mensual que deban satisfacer por el alquiler de su vivienda habitual y permanente. La subvención tendrá una duración de tres años.

Los ingresos deberán ser inferiores a tres veces el IPREM. Dicho umbral será de 4 veces el IPREM ​(30.076 euros) en el caso de familias numerosas y si se trata de personas con discapacidad y de 5 veces el IPREM ​(37.595 euros) cuando se trate de personas con determinados grados de discapacidad.

La vivienda arrendada debe ser el domicilio habitual y permanente y no podrán acceder a estas ayudas si son propietarios de otra vivienda o tengan el usufructo de la misma, salvo que puedan acreditar que no pueden disponer de la misma por causas ajenas a su voluntad (divorcio, separación...).

El importe de los alquileres no podrá superar los 600 euros mensuales -900 euros en casos justificados-, por lo que la ayuda podría llegar hasta 300 euros al mes -3.600 euros al año. En aquellos casos en los que el alquiler llegue hasta 900, la ayuda se podría incrementar hasta el 30% de la renta mensual en el tramo comprendido entre 601 y 900 euros de renta. Es decir, hasta un máximo de 90 euros. Esto significa que, en total, las ayudas podrían llegar hasta un máximo de 390 euros al mes, 4.680 euros al año.

Descontento de los pensionistas
En medio del descontento de los jubilados, que se han manifestado en toda España para pedir una subida de las pensiones, el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, destacó el alto porcentaje de jubilados españoles que tiene casa en propiedad, un factor que consideró importante, "a la hora de valorar las pensiones", porque “no es igual pagar un alquiler de 500 euros al mes que pagar un gasto de comunidad de 100 euros".