Jorge Martínez sigue siendo un macarra. Ya no empuña un stick de hockey ni se cuela en farmacias para atiborrarse de anfetaminas, pero sigue siendo la viva imagen del rock and roll, mantiene una lengua afilada que no deja títere con cabeza y su virtuosismo mágico para la guitarra continúa intacto. Un hombre que llegó a afirmar en un debate sobre drogas que "las autoridades sanitarias son un peligro para la salud", al tiempo que defiendía las luchas estudiantiles o exclamaba en Lo + Plus un sincero "cómo me gustan las anfetaminas". Un hombre único en su especie, medio guitarra, medio extraterrestre.

Ilegales acaba de sacar un nuevo disco titulado Rebelión y Jorge define así su nuevo trabajo: "Mi disco es de puta madre porque está muy condensado, es muy denso. Dura solo 29 minutos y contiene muchísima información. Es un ejercicio difícil hacerlo de esa manera, nos ha llevado tiempo, trabajo y mucha pasta.Obersevamos que la gente q lo pone en las platafotrmas y lo escucha entero, de principio a fin. Esta construido para estos tiempos, en los que prima la inmediatez". 

En la portada atisbamos la Fuente del Ángel Caído, icónico monumento erigido en honor al diablo, situado a 666 metros del nivel del mar en los Jardines del Buen Retiro. Ese lugar donde vemos al Cura Ángel Berriatúa y al Profesor Cavan protagonizar el ocaso del Día de la Bestia: "El ángel caído es el primer rebelde, se rebela contra dios pero no le sale bien. No se sabe quien es el bueno y el malo porque los vencedores son siempre los que cuentan la historia. Es esa batalla, esa rebelión tan necesaria, sobretodo en estos tiempos"

Para el asturiano, "toda esa esperanza que teníamos en 1982 cuando sacamos el primer disco de Ilegales se ha diluido. Los derechos laborales casi no existen, la gente trabaja por una miseria, se había abolido la censura y ahora padecemos una ley mordaza, la sanidad pública se ha privatizado parcialmente, lo mismo pasa con la educación pública. Es momento para rebelarse. Incluso hay quien intenta demonizar la palabra rebelión. Oh rebelión, todos al infierno… Pues vayámonos al infierno tengo cojones para hacerlo con quien sea".

Pero, ¿contra quién hay que rebelarse?

"Contra todos aquellos que han convertido un país prometedor en un país que ya tiene trazas de subdesarrollado. La gente vota por desesperación y en dichos momentos se toman decisiones que no son las mejores. Hay que pensarse más las cosas. Tenemos que combatir al mal sin odio, porque siempre te mancha. Lo primero para ganar un combate es tener razón y que el odio no te llene. Una vez llegado a ese punto, destruye.", afirma Jorge.

A pesar del momento político que se vive en España, en los últimos diez años, el rock ha dejado de ser reivindicativo y un mensaje anteriormente con una fuerte carga política ha abocado al más absoluto vacío: "Ilegales somos un grupo muy político. Los humanos y todas las especies somos animales muy políticos. La política está hasta en los más pequeños movimientos del día. No tenemos ningún escrúpulo para introducirnos en el mundo político. Ya lo éramos desde la primera canción. Mira Europa ha muerto o Tiempos nuevos tiempos salvajes (levántate y lucha esta es tu pelea). La política se filtra por las paredes, esta inherente a todo y hacerse una coraza o una burbuja para evitarla es una estupidez".

Censura(s)

Quizás, el miedo a posicionarse esté supeditado al endurecimiento de la censura institucional, pero también lingüística, dos aspectos que reprimen la libertad de expresión, tan en voga en nuestra sociedad: "No sólo está la ley mordaza sino que hay un montón de censores espontáneos y ya se cuela hasta esta gente de Operación Triunfo, no distiguindos por su capacidades artísticas ni por su inteligencia. Esta gente roza la idotez clínica, ellos y quienes lo llevan. Y se han erigido como nuevos censores, no se puede decir nada. Siempre aparece un nuevo colectivo censurando cualquier cosa que puedas decir. Los que están metidos en OT, son la parte mas imbécil de la sociedad y con menos formación, con total seguridad. La corrección política esta mutilando al idioma por culpa de estos gilipollas". Y puntualiza: "Lo puedes publicar así"

Y de esto sabe Jorge. Su canción Heil Hitler es un golpe en el mentón de la corrección política y el puritanismo. Coger la figura del mayor criminal de la historia, y alabarla bajo un único pretexto: joder: "La intención de esta canción era ofender y provocar a los hippies, un colectivo que era todo lo contrario que pretendían ser. Los hippiosos Eran dogmáticos, tenían pensamiento único y olor único, olían todos fatal".

En torno a la judicialización de los artistas, el asturiano consigue distinguir el cómo del qué: "El discurso de Ilegales no es moderado pero sí modulado. Se pierde credibilidad cuando sales lanzando espumarajosmos por la boca. Queda incluso cursi porque no saben ni siquiera utilizar los insultos. No insulta quien quiere sino quien puede. Hay exabruptos que están fuera de tono, mantengamoslo. En ilegales eso lo llevamos muy bien. Schopenhauer publicó El arte de insultar, deberían leérselo muchos de estos señores que ahora se erigen como victimas contra la censura. Hay que saber insultar".

Gira 'Rebelión'

"El concierto discurre a toda velocidad. Las canciones eso sí, tocadas en su justo tempo. Vamos a mezclar canciones  de distintas épocas pero cada una con el sonido que tenía cuando salieron a la luz y el contraste resulta un menú muy atractivo. Además esos cambios de sonido hacen que el público mantenga la tensión constantemente", afirma Jorge sobre la gira de Ilegales, la cual comienza en Gijón los próximos 23 y 24 de noviembre y pasará por Madrid el 1 de diciembre y por Barcelona el 14 del mismo mes. Jorge Ilegal se mantiene fiel, auténtico. Y su vida, entre las hormigas, continúa.

* Por error, en su primera publicación, esta entrevista contenía una fotografía de Ricardo Rubio que ya ha sido retirada.