Cinco policías nacionales resultaron heridos hace una semana en Linares (Jaén) al recibir una brutal paliza por parte de un clan de 70 personas que les rodearon y que acto seguido asaltaron el hospital para intentar liberar a uno de sus miembros. Los audios del infierno a los que tuvo acceso ELPLURAL.COM dan prueba de la grave situación a la que tuvieron que hacer frente.

Esta vez no hubo que lamentar ningún percance más grave, sin embargo, si no se adoptan medidas, acabará habiéndolos.   

Así lo advierte la Agrupación Reformista de Policías (ARP) que asegura que, en los últimos tiempos, en determinadas zonas del país, “se han intensificado los ataques de clanes delincuenciales a miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”.

La menor presencia policial en las calles por falta de efectivos y “una política de seguridad pública más preocupada por las estadísticas que por tener un 091 potente y bien dotado para dar un servicio adecuado a la ciudadanía”, son, a juicio de este sindicato, las razones que explican este fenómeno.

A esto hay que sumar, añaden, “la inseguridad jurídica de los agentes para repeler ataques masivos de este signo y el envalentonamiento de estos grupos, que tienen más medios y personal a nivel local que la propia policía.

“Acabará habiendo una desgracia”, apuntan desde esta agrupación, que ya en diciembre de 2017 denunció los problemas a los que han de hacer frente los funcionarios en su lucha contra el crimen organizado.

Insisten en que las plantillas policiales son “insuficientes” y en que “se parchean” con unas comisiones de servicio que tratan de ocultar un Catálogo de Puestos de Trabajo deficitario en determinadas comisarías, sobre todo del sur, principalmente las locales de La Línea y Algeciras.

Ya entonces ARP solicitó la actuación coordinada de Jueces y Fiscales, el Ministerio del Interior, la Delegación del Gobierno y la Junta de Andalucía, organismos con competencia en la lucha contra el crimen organizado.

La falta de respuesta por parte del Gobierno, apuntan, no ha hecho más que permitir que “las mafias del narcotráfico se consoliden”.  

Por ello, insisten, es imprescindible crear, de forma urgente, “un dispositivo especial con los mejores medios técnicos y efectivos humanos”.

Y adelantan: “No estamos dispuestos a que, como en otras ocasiones, la administración se ponga el mono de faena y reaccione a la presión social cuando haya algún policía o algún ciudadano muerto encima de la mesa”.