La tranquila Suiza fue le pais elegido por la infanta Cristina para su autoexilio, un país que protege a sus celebrities. Entre sus convencinos, figuran por ejemplo Roger Moore o Alain Delon,Ingvar Kamprad (el dueño de Ikea), Tina Tarner, Phil Collins o Bernie Ecclestone.

Críticas de sus discretos convecinos
Sin embargo, la hija pequeña del Rey no ha coseguido escapar al ruido mediático en su refugio ginebrino. Sus convecinos han empezado a cuestionar su alto nivel de vida con cargo al Estado.  "¿Por qué han venido aquí?" se pregunta una transeúnte que prefiere guardar el anonimato. "¿Quién paga esto? Con lo mal que está España y ellos aquí, viviendo en este duplex carísimo, con policías en la puerta las 24 horas del día", son algunos de los comentarios que recoge este lunes el diario ABC de vecinos de los duques de Palma.

Presencia en los medios ginebrinos
Y es que la vida de la infanta y sus problemas con la justicia han empezado a ocupar portadas en los periódicos suizos, sumamente respetuosos con la vida privada de sus residentes, por muy famosos que sean. Según recuerda ABC, la televisión suiza habla francesa emitió un extenso reportaje sobre España, que recogía el caso Nóos. El presentador del reportaje incluso llegó a mencionar el "oportunismo" de la infanta al escoger Ginebra como lugar de residencia, poco después de la primera anulación de una imputación por tráfico de influencias, en la primavera de 2013. La Tribune de Genève también publicó un reportaje sobre la Infanta y su participación en la sociedad Aizoon.

"Cristina, en casa de los aristócratas", titulaba Le Matin para explicar que el suntuoso ático está situado en un hotel particular, construido hace más de tres siglos, en la calle más exclusiva del casco antiguo de Ginebra, donde vivieron, entro otros, Alain Delon o Yoko Ono.

Mala imagen
A los ginebrinos les molesta la presencia de un jeep negro aparcado casi permanentemente delante de la puerta del edificio donde viven y creen que su presencia de mala imagen a Suiza.

Colegio: 120.000; alquiler: 60.000
La infanta Cristina se instaló en Ginebra el pasado mes de agosto. Desde allí sigue trabajando para la Fundación la Caixa, que le ha encargado la coordinación de sus programas con la ONU. Su presencia allí, según recogió La Otra Crónica de El Mundo el pasado 24 de agosto supone un coste mínimo de 480.000 euros al año. la Caixa paga los 120.000 euros que le cuesta a la infanta el colegio de sus cuatro hijos, escolarizados en el elitista Ecolint de Ginebra (École International) y los aproximadamente 60.000 euros anuales por el alquiler del duplex donde vive la familia.

Seguridad: 300.000
Al Estado le cuesta su presencia en Suiza unos 300.000 euros anuales, sin contar dietas, vuelos y residencia de los miembros del equipo de seguridad desplazados al país helvético.

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