A Luis Bárcenas le hubiese gustado volver con sus compañeros que le llaman “sinvergüenza”, pero los tribunales no le han dejado, así como tampoco recibir una indemnización de 900.000 euros.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha desestimado el recurso interpuesto por el extesorero del Partido Popular contra la sentencia del Juzgado de los Social número 31 que le denegó su petición de readmisión.

Esta decisión sigue sin ser firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, pero para ello Bárcenas necesita encontrar una ‘sentencia de contraste’, es decir, un caso previo donde se haya tomado una decisión judicial contraria a la suya.

Se pasó el plazo

La intención de Bárcenas era que se concediese la readmisión al haber concluido la excedencia forzosa que tuvo al ser senador. El tribunal lo ha rechazado ya que esto se debe pedir “dentro del mes siguiente al cese en el cargo público”, según recoge la ley.

"La petición de readmisión ha sido efectuada el 26/03/2015, casi cinco años después del cese de la excedencia forzosa, transcurrido el plazo fijado por la norma", ha señalado el Tribunal Superior en su sentencia de este lunes.

Segunda derrota

Esta sentencia es la segunda desfavorable que recibe Luis Bárcenas en el ámbito laboral frente al PP. La primera fue cuando también el mismo tribunal madrileño no aceptó que se declarara improcedente su despido en 2013.

En esa sentencia, la justicia recriminó tanto al extesorero como al PP por simular una relación laboral durante casi dos años entre que dejó de ser senador y se le dejó de pagar. Durante este tiempo recibió un total de 719.502 euros por no hacer nada, lo que fue definido por la Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, como un “finiquito en diferido”.

Pleitos con el PP

Bárcenas no volverá al PP, pero éste no se libra de él. Entre el partido y su extesorero sigue habiendo abiertos dos procedimientos judiciales, uno por la destrucción de los discos duros de su ordenador, por el que declarará como testigo este miércoles, y otro por la supuesta falsificación de un documento en el que, según Bárcenas, el PP aceptó su readmisión.