Sociedad

El instituto Pau Claris, de gueto de inmigrantes a ejemplo de integración

Es finalista del Premi Ensenyament que la Fundación Círculo de Economía y el programa EduCaixa entregan cada año a escuelas que hacen de la educación un camino para transformar la sociedad

Vie, 18 Mayo 2018

El Institut Pau Claris de Barcelona ha conseguido el milagro. Ubicado en plena Ciutat Vella, se había convertido en un gueto de inmigrantes pero los educadores de este centro, liderados por Mercè Miralles, su directora, no tiraron la toalla y han conseguido situarse en un punto de referencia de la cohesión social. Actualmente el alumnado extranjero representa el 30% del total y son un ejemplo de convivencia multicultural. Su historia la descubrimos en el portal Alma de la Obra Social la Caixa.

“Tener el 90 % de alumnado de países de todo el mundo no era multiculturalidad: era segregación", recuerda Miralles de la etapa anterior en la que convivían chichos y chicas de 30 nacionalidades diferentes sin tener contacto con nuestra cultura. En ese contexto, las familias autóctonas evitaban escolarizar en el Pau Claris a sus hijos. En 2009 puso en marcha una iniciativa para salir de ese bucle y ha conseguido convertirse en finalista del Premi Ensenyamentque la Fundación Círculo de Economía y el programa EduCaixa de la Obra Social ”la Caixa” entregan cada año a escuelas que hacen de la educación un camino para transformar la sociedad.

Uno de los aspectos que más han trabajado ha sido la digitalización de todos los alumnos. Gracias al proyecto eduCAT 1×1, que aboga por un ordenador para cada alumno, consiguieron la equidad. “Al estar todos los recursos en internet o digitalizados, garantizamos que todos los alumnos sin falta tuvieran el mismo acceso al material escolar”, cuenta la directora. Su inmersión en el mundo digital cambió la forma de trabajar en el aula, centrada más en lo que aprende el alumno que en lo que enseña el profesor.

El respeto entre el alumnado es máximo. La mayor parte llegan al centro en patinete y los dejan en un improvisado parking en el vestíbulo sin que haya habido ningún tipo de problema. “Y en dos años, ¡no ha desaparecido ni uno!”, subraya Miralles. Los chavales hacen sugerencias a la directora y participan en la decisión de los menús del comedor. Uno de sus buques insignia es la Coral dels Joves del Pau Clarisun coro integrado por 40 alumnos de diferentes nacionalidades.