Merkel y Sarkozy, en horas muy bajas, según las encuestas, pretenden salvar la cara diciendo a sus compatriotas que están ahí para defender los intereses de su país. Algunos opinamos que terminarán claudicando, porque ya empiezan a ver que el peligro también les acecha. Terminarán claudicando poniendo el punto de mira donde ya lo tenían que haber puesto hace mucho tiempo: Un gobierno económico común y un banco que dependa de ese gobierno para salvar el euro, y a la Europa de los pueblos que diseñaron sus creadores.

Queremos una Europa de los pueblos basada en la cohesión y la solidaridad. No en los ajustes y los recortes de los más débiles. Y no queremos una Europa manejada por los poderosos. Una Europa puesta al servicio de Mercozy para salvarlos de sus problemas. Y en España, mientras tanto limitando todo nuestro análisis a que la culpa es de Zapatero y de la herencia que nos ha dejado. ¡Vale ya de simplezas!

Ahora tiene la ocasión Rajoy de demostrar que él sí dispone del coraje político para exigir en Europa, lo que le interesa a España y a la Unión Europea. Si lo consigue, que es el deseo de todos, habrá demostrado que el discurso de los últimos cuatro años no ha sido solo la demagogia para llegar a la Moncloa.

Julio García-Casarrubios Sainz
http://juliocasarrubios.blogspot.com