A veces me pregunto: ¿se piensa Rajoy que somos tontos? Me lo pregunto, les decía, porque cualquier tergiversación de la información es válida con tal de arañar un puñado de votos de cara a las próximas elecciones. El otro día, sin ir más lejos, se publicaron – como ustedes saben – los datos de la EPA. La "Encuesta de Población Activa" entiende por activo: cualquier persona, a partir de los 16 años, que durante la semana de referencia – la semana antes a la realización de la entrevista – haya hecho alguna acción para buscar empleo, o haya trabajado, al menos, una hora. Luego quedan fuera del saco, todos aquellos que han tirado la toalla en su lucha por el curro.

A ese grupo de ciudadanos que - hartos de enviar curriculums y de que no les suene el móvil para entrevistas de trabajo -, han decidido no buscar empleo; se les considera, a efectos demoscópicos: "inactivos". Es, precisamente, este razonamiento y, no otro, el que explica por qué los datos de la EPA han sido "mejores" con respecto a trimestres anteriores. Es, cierto, ciertísimo, que durante el verano se ha creado empleo por el influjo del turismo. Pero también es verdad que "medio millón de personas" ya no figuran en la categoría de los activos. Luego con menos población activa, o lo que es lo mismo, con menos sujetos buscando empleo es de sentido común que la tasa de paro haya disminuido; faltaría más.

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