La solidaridad y la cohesión fortalecen la unión. Se fortalece el poder productivo y se amplía el mercado propio. El capital gana, poniendo esa ganancia al servicio del bienestar social. El crecimiento económico, sin crecimiento social es la ruina de una sociedad.

Y eso lo saben los partidos liberales. Lo saben. Por eso no explican con claridad sus programas. Lo sustituyen con estrategias electoralistas. Lo sustituyen con proclamas simplistas vacías de contenido y a veces engañosas. Libertad de mercado sí, pero bajo el control de la política; una política fiscal e impositiva claramente progresiva; una lucha brutal y sin cuartel contra el fraude fiscal y contra la corrupción; y el predominio de lo público en la Sanidad, en la Educación, y en el Estado del Bienestar, como factor igualitario.

Julio García-Casarrubios Sainz
http://juliocasarrubios.blogspot.com