Series

‘Here and Now’, una ‘Portlandia’ intensa con toques sobrenaturales

La nueva serie de Alan Ball para HBO no ha convencido a la crítica, pero puede encontrar su público

0
Mié, 14 Feb 2018

Esta crítica no contiene spoilers

Con el guión oscarizado de American Beauty y la serie A dos metros bajo tierra, Alan Ball se ganó el respeto de los espectadores y la industria, un respeto que ni siquiera fue manchado por True Blood, una serie loca y mamarracha, pero que mantuvo las audiencias de HBO en su época pos Los Soprano y antes de que viviera su renacer con Juego de tronos.

Por supuesto, el anuncio de Here and Now, su nueva serie para la cadena, que además tiene a Tim Robbins y Holly Hunter como cabezas de cartel, despertó interés y expectación por parte de la crítica y los espectadores, quienes la incluyeron sin dudarlo en sus listas de lo más esperado de 2018, aunque la sinopsis de la serie no fuera precisamente una muy fácil de comprar a ciegas.

Lo que propone Here and Now es la historia de una familia progresista, multirracial y privilegiada formada por una pareja con cuatro hijos (tres de ellos adoptados, y de diferentes continentes). Los padres son Greg (Tim Robbins), un profesor de filosofía que acaba de cumplir 60 años y sufre depresión; Audrey (Holly Hunter), quien fue terapeuta durante 20 años y ahora es algo que llama consejera de empatía (sea lo que sea eso). Los hijos son Kristen, la menor, que es la única hija biológica, tiene 17 años y se describe como la chica blanca y aburrida de la familia; Ramón, un colombiano que no sé a qué se dedica (o me lo perdí); Duc, de origen vietnamita, que trabaja como “arquitecto motivacional”; y Ashley, original de Liberia, casada, con una hija, y dueña de una empresa que tiene algo que ver con la moda o la fotografía (no he investigado qué exactamente).

Todos los miembros de esta familia, a la que el personaje de Tim Robbins define como un experimento fallido, porque ‘han perdido’ (en lo que parece una alusión a la América multicultural amenazada por Trump), ven cómo sus vidas se trastocan después de que uno de los hijos comience a ver y a percibir cosas que no están en el plano de realidad de los demás. Una mezcla del drama familiar de A dos metros bajo tierra, con la depresión y el fatalismo de American Beauty, más un toque sobrenatural de True Blood. Esa es más o menos la receta.

A nivel visual, es inútil plantear cualquier queja porque Here and Now tiene toda la factura que se espera de los dramas de HBO. Tampoco falla a nivel del elenco, porque todos los actores se han apropiado del espíritu de los personajes que les ha tocado interpretar en esta función y, obviamente, abrazando su punto de partida, hay mucha diversidad, en todos los sentidos; ya puede verse en el primer episodio, y por lo que se comenta en las críticas de quienes han podido ver los siguientes, habrá más.

En lo concerniente a la historia que nos cuenta, es donde se producen las opiniones más vehementes. La crítica ha encontrado cierto consenso en su negativa a recibir la propuesta de Here and Now con los brazos abiertos; en The Guardian y en TV Guide destacan su ausencia de sutileza y una desesperación por querer ser la serie necesaria de hoy; y quien firma la crítica de LA Times asegura no saber adónde va la serie con su propuesta sobrenatural después de haber visto seis de los diez episodios que conforman la temporada.

Hay una escena que involucra sexo y una máscara de caballo que nos recuerda que esto es ante todo una serie de Alan Ball, y lo perturbador forma parte de su ADN, pero lo más llamativo durante el visionado del primer episodio es que es imposible no girar los ojos cada vez que los personajes abren la boca para definirse como si se hubieran psicoanalizado mientras se duchaban por la mañana, o cuando verbalizan los temas de los que la serie quiere hablar, o cuando repiten una y otra vez las ideas del pasado, del presente y del ahora.

Es difícil decidir si Here and Now pretende hacer un retrato del pesimismo y la crisis existencial del estadounidense liberal ante su realidad política actual, o si está haciendo una parodia de lo superficial, vacía, hipócrita y narcisista que son sus vidas. Es inevitable no pensar en Portlandia, muchas escenas y los diálogos de la serie podrían formar parte de uno de sus sketches(la serie, por cierto, para ponérnoslo más difícil, está ambientada en Portland).

En cuanto al detalle sobrenatural del 11:11, del que no contaremos más, tiene un aura de misticismo cósmico que puede despertar la curiosidad por seguir viendo la serie, sobre todo, cuando entra el juego el personaje del psicólogo.

Si no os podéis resistir a los misterios de este tipo, y sois capaces de disfrutar el aquí y ahora, a pesar de la incertidumbre de si tendrán algún tipo de resolución mañana, Here and Now es para vosotros.

Los nuevos episodios de ‘Here and Now’ están disponibles los lunes en HBO España.

 

La mejor información sobre el mundo de las series en Fuera De Series