Zapatero ha contado en una entrevista en Hora 25 de la SER aspectos de su intervención, a puerta cerrada, ayer, en el Congreso de Sevilla, donde explicó a sus compañeros algunas de sus decisiones políticas y de sus vivencias más difíciles al frente del Gobierno.

"Algunos errores"
El expresidente ha reconocido que ha cometido "algunos errores" y comprende que mucha gente haya retirado su apoyo al partido en las elecciones: "La gente entendió que nuestra forma de combatir la grave crisis económica no daba resultados y optó por otra alternativa que, en nuestro país, es el PP". Ayer, en su discurso ante los delegados socialistas, Zapatero admitió que se tardó en aceptar la crisis. "Se ha dicho que tardé en reconocer la crisis, es verdad”, afirmó.

Habríamos ido al colapso
Zapatero ha dicho que tras llevar adelante políticas sociales de calado, como aumentar las cuantías de las pensiones, de las becas, aprobar la ley de Dependencia, mejorar la sanidad pública, aumentar las ayudas por desempleo, tuvo que frenar todo eso porque "si no, habríamos ido al colapso". Pero cree que las medidas que tomó "no afectaron a nada esencial, excepto la no revalorización de las pensiones, salvo las mínimas" y asegura que, si no las hubiese tomado "no nos habrían prestado dinero" y no se habrían podido pagar "ni esas pensiones, ni el sueldo de los funcionarios".

El BCE ha pedido muchas cosas
Zapatero ha reconocido que el Banco Central Europeo ha pedido muchas cosas, "no solo a España, a todos los países europeos", pero ha agregado que no todas esas peticiones se han admitido ni se han acogido: "Hemos tenido mucha autonomía, hasta que tienes que pedir dinero a tus socios europeos porque si no, tu país se hunde y no puedes pagar las pensiones", ha explicado.

Los momentos más duros
Ha hablado sobre sus momentos más duros al frente del Gobierno y ha citado  atentados, como el de la T-4 o el de Cap Breton. "Los tengo todos en mi memoria", ha dicho, pero ha asegurado que "quizá lo más duro fue cuando me llegaban del Ministerio de Trabajo los datos del paro".
Zapatero ha confesado que le saltaron las lágrimas el día que vió el comunicado del fin de la violencia de ETA. Lo primero que hizo fue llamar al diputado Eduardo Madina, porque cuando este último estaba muy mal, recuerda que le prometió: "Edu, acabaremos con esto".

PSOE, lo que vendrá
Sobre el futuro líder del PSOE, ha afirmado que está muy tranquilo con lo que ocurra este sábado en el congreso porque "Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón son dos magníficos dirigentes políticos” y tiene “la mejor opinión tanto de uno como de otro".

Bono y él
Según ha contado Zapatero, durante su intervención en el Congreso ha puesto como ejemplo a José Bono, con quien se disputó la secretaría general del PSOE, de que es posible competir en unas primarias sin que se melle la relación entre compañeros. "No hay ningún problema en competir con toda la intensidad y al día siguiente hacer un proyecto común y de unidad". El expresidente ha puntualizado que aunque ha citado a Bono porque "es un símbolo político", ha intentado durante toda la tarde de este viernes trasladar a todos sus compañeros "su eterno agradecimiento por su apoyo".

La vida después
Zapatero ha narrado que el día de su salida de La Moncloa, "cuando llevaba recorridos 100 metros de la verja de Moncloa", recibió una llamada en el móvil, "era de Felipe González". Le dijo: "Sé lo que se siente en este momento, un abrazo muy fuerte". El expresidente ha dicho que se alegra de haber recuperado a su familia, de "estar más horas con Sonsoles, poder ir a un supermercado, a un restaurante con mis hijas". Pero ha agregado que no se siente aliviado del todo por la situación del país, aunque ya no siga la prima de riesgo "como un marcapasos constante".