A última hora de la tarde del martes saltaba la noticia. Una información inesperada. El exseleccionador nacional de baloncesto Pepu Hernández sería el candidato del PSOE al Ayuntamiento de Madrid, según adelantó laSexta. Se acaba, de esta manera, la incertidumbre que se había generado en torno al cabeza de lista socialista para competir con Manuela Carmena.

Así las cosas, el PSOE-M elige a dos independientes para encabezar las listas a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento. Pero este último nombramiento ha estado bajo cubierto por un manto de expectación. Hasta este momento, los socialistas no habían encontrado sino un 'no' como respuesta a todo el que habían sondeado, desde Grande-Marlaska hasta Alfredo Pérez Rubalcaba.

Del fútbol al baloncesto

De hecho, Pepu Hernández no era la primera opción con vínculos deportivos que manejaba el PSOE. Pedro Sánchez volvió a recurrir a la figura eterna de otro exseleccionador nacional, pero esta vez de fútbol. Vicente del Bosque fue uno de los rostros que sondeó el partido para arrebatar la alcaldía a Carmena.

Sin embargo, el técnico que llevó a España a ganar Mundial y Eurocopa de forma consecutiva, al contrario que Pepu, tomó el camino del 'no', según ha señalado la Cadena SER. Una senda que ya había tomado anteriormente y no hace demasiado tiempo.

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Nueva negativa

Tras derrotar a Rajoy en la moción de censura y erigirse como presidente del Gobierno, Sánchez tuvo que dar forma a su Gabinete. Con la designación de Máxim Huerta como ministro de Cultura y Deporte, el nombre de Vicente del Bosque salió en las quinielas para ser secretario de Estado para el Deporte, que en ese momento estaba en manos de José Ramón Lete.

La historia se repitió. Pedro Sánchez quería a toda costa al exseleccionador nacional para ocupar este puesto, pero se encontró con la primera negativa que le daría el salmantino, un hombre que no ha ocultado su vinculación al PSOE y al progresismo.