Gonzalo Boye, abogado del rapero balear Valtonyc, ha confirmado a Diario de Mallorca que su cliente se entregará a las autoridades del país en el que está huido. Boye ha reiterado que su cliente adoptará esta posición, ya que su intención es "salir de la clandestinidad".

Es una incógnita dónde se encuentra Josep Miquel Arenas y su abogado niega dar esa información "por respeto a esas mismas autoridades judiciales". Sin embargo, ciertas informaciones apuntan a que el rapero se encuentra en Bélgica. Valtonyc recibió su apoyo por parte de otro huído de la Justicia española, aunque por distintas circunstancias, Carles Puigdemont. "Todo mi afecto por una decisión difícil en el ámbito personal pero que te permite continuar defendiendo valores y libertades fundamentales, sin las cuales no hay democracia. Suerte Valtonyc y un abrazo", escribrió el ex president de la Generalitat. 

Cabe destacar que Gonzalo Boye es además, abogado de los exconsellers huidos a Bélgica Antoni Comín y Meritxell Serret y asesor del equipo del expresidente catalán Carles Puigdemont.

Valtonyc huyó de la Justicia el pasado 23 de mayo

Valtonyc abandonó España ante su inminente entrada en prisión tras haber sido condenado a tres años y medio por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona en las letras de sus canciones.

El rapero mallorquín aseguró que “desobedecer es legítimo y obligación ante este estado fascista”. “No se lo voy a poner tan fácil”, afirmaba Valtonyc en un mensaje en su cuenta de Twitter. La defensa del cantante llegó a presentar una petición ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para que suspendiera la orden de ingreso en prisión mientras resuelve un recurso en el que pedía la anulación de la condena por vulneración de los derechos de libertad de expresión y creación.

El joven fue condenado por la Audiencia Nacional en febrero de 2017 a 3 años y medio de cárcel por tres delitos (enaltecimiento del terrorismo, calumnias e injurias graves a la Corona y amenazas no condicionales en sus canciones), si bien la pena a la que se le sentenció por cada una no sobrepasó los 2 años de prisión.

Un año después, el Supremo ratificó la condena al rechazar que la actuación de Valtonyc estuviese amparada por la libertad de expresión y la creación artística, sino que sus canciones incluían expresiones de apoyo y alabanza a las organizaciones terroristas GRAPO, ETA, y a algunos de sus miembros, así como frases contra la Corona y el presidente del Círculo Balear, Jorge Campos, a quien se dirigieron las amenazas.

En su sentencia, los magistrados de la Audiencia Nacional tuvieron en cuenta que las canciones de Valtonyc “tienen un indudable carácter laudatorio” hacia ETA y el GRAPO y que comportaban “una alabanza, no ya de los objetivos políticos sino de los medios violentos empleados por las citadas organizaciones terroristas y por sus miembros y contienen una incitación a su reiteración”.