La Fundación Arpegio, que controlaban Esperanza Aguirre y Francisco Granados, gestionó casi 10 millones de euros, entre 2006 y 2011, sin control ni fiscalización alguna y sin que exista un registro de facturas registraran facturas, además de beneficiar a personas del entorno del Partido Popular, entre ellos el diputado Pedro Gómez de la Serna.

La fundación tenía en plantilla sólo a una gerente y dos secretarias, según la documentación entregada por el Gobierno de Cristina Cifuentes en la Asamblea de Madrid, a causa de la investigación que se sigue en el Parlamento regional sobre los mandatos de Aguirre y González. 

La entonces gerente, Carmen Plata, imputada en la operación Púnica, declaró ante el juez Eloy Velasco, según El Mundo, que en la fundación Arpegio se hacía lo que mandaba Granados. Según la investigación de la Púnica, 140.000 euros pagados por Arpegio a Waiter Music fue a parar a la red corrupta.


Un órgano para un cura por 266.000 euros
Elisa de la Nuez, contratada por quien fue consejera responsable de Arpegio durante un año, Beatriz Elorriaga, para vigilar qué sucedía en Arpegio, ha descrito en un informe cómo funcionaba la entidad pública: un cura se acercaba a Esperanza Aguirre y le pedía un órgano para su iglesia, y la presidenta madrileña descolgaba el teléfono y ordenaba que se le construyera uno, con un coste de 266.000 euros.


3.000 euros para De la Serna al mes
La fundación daba dinero sin control, especialmente a personas del entorno del PP, como ocurrió con el exdiputado del PP (hoy en el Grupo Mixto) Pedro Gómez de la Serna, investigado por varios delitos de corrupción, tras actuar como comisionista por conseguir negocio en el extranjero a empresas españolas.

De la Serna cobró 3.030 euros al mes por asesoramiento jurídico externo, de 2007 a 2011, aunque no existe ningún informe escrito por él, por lo que su asesoramiento debió ser verbal.

En las facturas de De la Serna a la fundación aparece como concepto: “Honorarios por servicios profesionales de asesoramiento recurrente prestados”. Según explicó se justificó desde la fundación, el asesoramiento de De la Serna consistía en leerse los convenios que se iban a firmar y dar su opinión.

Como el gasto por el asesoramiento del diputado popular hay otros sin justificar, como 35.377 euros en El Corte Inglés, sin objeto conocido, o 142.000 euros para la Casa de Madrid en Buenos Aires o un proyecto literario que tenía al Premio Nobel Mario Vargas Llosa como protagonista.