María Teresa Gómez-Limón se convirtió en diputada regional del PP en la Asamblea de Madrid cuando Esperanza Aguirre dejó la Presidencia de la Comunidad y el escaño, además fue una de las pasajeras del Alvia que descarriló el 24 de julio de 2013 en Santiago de Compostela en el que murieron 73 personas, uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia de España y de Europa. Gómez-Limón ya denunció en su día en los medios de comunicación el trato dado por el Gobierno central y por el gallego a las víctimas, para ahora deja el PP y se pasa al Grupo Mixto por una serie de razones que desgrana en una carta enviada a Mariano Rajoy, todas ellas son acusaciones durísimas contra el partido al que perteneció.

No investigar los sobresueldos del PP
El caso Bárcenas y el caso Gürtell han puesto de manifiesto, entre otras cosas, que numerosos dirigentes políticos del PP han cobrado sobresueldos y además en dinero negro mientras ocupaban cargos públicos, María Teresa Gómez-Limón cree que el PP no ha querido investigar ese asunto ni tomar medidas, y afirma que esta es una de las razonas por las que abandona el partido: "la discrepancia con el PP sobre la falta de transparencia que ha mostrado el Partido respecto a la percepción de sobresueldos y otros asuntos relacionados con la utilización de fondos en la vida pública, lo que me llevó el 21 de enero de 2013 a enviarle un escrito al propio Presidente del Gobierno".

Mentiras electorales
Otra de las razones que esgrime es el incumplimiento del programa electoral del PP y afirma sentirse "engañada por algunas decisiones políticas adoptadas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid no contempladas en el programa electoral". A esto añade la "ausencia total de democracia dentro del Grupo Popular tanto en lo que respecta a la no existencia de debates internos como a la obligación de no poder votar con libertad, aunque se trate de asuntos no contemplados en el programa electoral".

Trato inhumano a las víctimas del Alvia
Tras el gravísimo accidente del Alvia en Santiago, tren en el que viajaba, Gómez-Limón pidió -como el resto de víctimas- que se creara una comisión de investigación, petición que el Gobierno de Rajoy desoyó, por lo que denuncia "las conductas totalmente opacas y obstruccionistas" del Gobierno en la investigación del accidente. Además afirma que su tarea de apoyo a las víctimas del Alvia provocó que sufriera "una situación de aislamiento y desprecio por parte de muchos dirigentes del Ejecutivo de la Comunidad de Madrid, del Grupo parlamentario y de compañeros diputados solamente por discrepar de la posición oficial".

Sin embargo sus críticas más duras son para el Presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo al que acusa de "comportamiento absolutamente inhumano y contrario a los Derechos Humanos" con las víctimas del tren porque impidió a familiares de víctimas acudir a un acto organizado en memoria de los fallecidos y además envió a los antidisturbios "en un acto de represión impropio de un país democrático".