“Tras discutir en un Pleno, y sabiendo que yo era militante del PSOE, el hermano del ex alcalde del PP vino en mi busca, me reprendió, me dio dos puñetazos y me rompió las gafas. Después me dijo que me andara con cuidado”, explica Felix Ocaña tras lamentar no haber denunciado en su día la agresión que presuntamente sufrió a plena luz del día en su municipio.

Un militante del PP contra la agresión
Una de las personas que presenció la agresión al conserje fue Ginés García, afiliado y miembro de la Ejecutiva local del PP. Desde el primer momento García condenó una agresión que, según su versión, “se conocía y defendía en el seno del PP”.

“Le tenían que haber roto la cabeza”
En declaraciones a este periódico, García explica que las semanas posteriores a la agresión intentó sin éxito que su partido condenara lo ocurrido. “Al final lo que ocurrió es que fui yo quien empezó a recibir las amenazas. Me advertían de que quien la hace la paga y al final iba a ser yo quien iba cobrar. Por ello decidí empezar a grabar a cargos locales del PP que en privado me reprochaban falta de lealtad por airear los incidentes y no dudaban a la hora de afirmar que a Félix le tenían que haber roto la cabeza”.

Más agresiones y condenas
Lejos de calmarse la situación, con el paso de los meses la tensión fue a más. Tanto es así que el 30 de mayo de 2003, Ginés García fue agredido por parte de Francisco Gomariz, ex concejal y portavoz del PP de La Unión. De hecho, el juzgado de Primera instancia número 5 de Cartagena condenó en mayo 2004 al edil del PP a pagar una mula de 150 euros y una indemnización de 300 por lesionar con una porra de plástico a Ginés García. Aunque eso sí, la Justicia también condenó a García a pagar 100 euros de multa por amenazar al edil del PP con destapar lo ocurrido.

Burofax a Rajoy
Con la sentencia en la mano, Ginés García acudió a los medios de comunicación regionales, envió varias misivas al por aquel entonces alcalde de La Unión e incluso hizo llegar un burofax a Mariano Rajoy exigiéndole, con fecha de 17 de abril de 2005, que interviniera para poner fin a las amenazas que supuestamente recibía por parte de miembros del PP.

“Un reducto franquista”
Sin embargo, lo que hizo el PP fue sancionar a través Comité de Derechos y Garantías con dos faltas leves a Ginés García por haber emitido “manifestaciones con ánimo de descrédito” contra cargos públicos del PP. Algo que Ginés García se explica porque en determinadas ocasiones “el Comité de Garantías del PP funciona como la Brigada Político Social de la época de Franco. Es un reducto franquista”.

Ginés García sigue militando en el Partido Popular. En la foto muestra su carnet de afiliado.  / J.M. GARRIDO

Ginés García sigue militando en el Partido Popular. En la foto muestra su carnet de afiliado. / J.M. GARRIDO



Depresión…
“Tras el varapalo recibido por el Comité de Derechos y Garantías del PP, y al seguir recibiendo amenazas, empiezo a entrar en una depresión tan profunda que ni siquiera me atrevo a salir sólo a la calle. Estoy acojonado vivo. Espero que me peguen un porrazo en cualquier momento y me quiten del medio. Por todo ello, ingreso en la Clínica de la Salud Mental de Cartagena hasta 2009. Pero es a principios de 2011 cuando empiezo a recuperar la normalidad en mi vida, ya sin recibir ningún tipo de medicación”, explica García a ELPLURAL.COM

… y destierro
Ya plenamente recuperado, Ginés García se siente con fuerzas de “hacer justicia y denunciar públicamente a esos dirigentes del PP que me han hecho la vida imposible”. Para ello contará con la ayuda de Félix Ocaña, quien también sufrió una baja por depresión después de que el PP decidiera apartarle de su trabajo como conserje en el Ayuntamiento destinándolo a unas dependencias municipales en la que “estoy marginado completamente, sin ningún cometido, sin mesa para colocarme, sin silla, sin teléfono, y sin agua para beber. Tirado como un bulto”.