A José Manuel García-Margallo no parece haberle sentado nada bien su salida del Gobierno. Entrevistado en la Cadena SER, el exministro ha reconocido por primera vez la existencia del llamado G-5 en el anterior Gobierno de Rajoy, enfrentado a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y que ha quedado fuera del nuevo Ejecutivo. Ha reconocido que hay "dos grupos con visiones de gobierno distintas" lo que provocó fricciones con la vicepresidenta y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

José Manuel García Margallo, Jorge Fernández-Díaz, Ana Pastor, José Manuel Soria y Miguel Arias Cañete, todos ellos formaban parte del llamado G-5, enfrentados a los llamados sorayos. Todos ellos están ya fuera del Gobierno

“La vicepresidenta lidera un grupo y tiene una visión de lo que debe ser España distinta a la mía”, ha dicho. Margallo ha ido más allá culpando al Gobierno de la deriva separatista: “Hay más separatistas que hace cuatro años y es responsabilidad de todo el mundo”. Él cree que la política en Cataluña debería haber sido "muy firmes en la defensa de la unidad de España y de la igualdad, y flexibles en las cosas como las infraestructuras, la lengua y la cultura, y el sistema de financiación que ha provocado discriminaciones y ha generado eso de 'España nos roba'".

Según su relato él abogaba por modificar el sistema de financiación para tender puentes, "pero el ministro de Hacienda no pensaba que fuera lo más adecuado en estos momentos”, subrayó. También advirtió de la inconveniencia de “judicializar la vida política" que llevaría irremediablemente a un "choque de trenes”.

Margallo dejó claro que había discrepancias sobre "lo que debe ser la unidad, la cohesión y cómo ganarse el afecto de los catalanes que se han sentido molestos con la actuación del Gobierno". A su modo de ver, "en política hay que mantener siempre los puentes abiertos".

A pesar de estas duras palabras hacia sus compañeros, ha dicho que se ve "divinamente" en su papel de exministro. Eso sí, ha reconocido que “estaba dispuesto a seguir”.