[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"27378","attributes":{"class":"media-image wp-image-300729 ","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"640","height":"423","alt":"Una veintena de preferentistas que esperaban la llegada de los primeros imputados por el esc\u00e1ndalo de las tarjetas opacas, les han recibido en mitad de los insultos y abucheos. El juez Andreu interrogar\u00e1 a partir de hoy a 27 exconsejeros de Caja Madrid,integrada en Bankia desde 2001, imputados por el escandalo de las tarjetas opacas de la entidad. EFE"}}]] Una veintena de preferentistas que esperaban la llegada de los primeros imputados por el escándalo de las tarjetas opacas, les han recibido en mitad de los insultos y abucheos. El juez Andreu interrogará a partir de hoy a 27 exconsejeros de Caja Madrid,integrada en Bankia desde 2001, imputados por el escandalo de las tarjetas opacas de la entidad. EFE



El desfile de exaltos cargos del Gobierno de Aznar ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu por las tarjetas black de Caja Madrid ha sido penoso, y lo mismo, las declaraciones de los exconsejeros en las que defendieron la disposición de crédito para gastos personales como parte de su retribución. Una de las más llamativas fue la del exsecretario de Hacienda Estanislao Rodríguez Ponga cuando justificó sus compras en el supermercado de El Corte Inglés cargadas a su tarjeta.

Antiguo colaborador de Montoro
Rodríguez Ponga, antiguo colaborador de Cristóbal Montoro en el anterior Gobierno popular, dispuso de 255.400 euros de su tarjeta opaca de Caja Madrid. Ante el juez defendió sus compras en el supermercado de El Corte Inglés como “gastos de representación" inherentes a su cargo. "Era importante hacer regalos a algunas personas, era parte de mi función como consejero", ha señalado, según fuentes jurídicas presentes en la declaración, citadas por El Mundo.

Pregunté si tenía coche, chófer, despacho...
Rodríguez Ponga ha defendido la legalidad de los 255.400 euros que cargó a su visa opaca y ha argumentado que constituía una parte de su retribución destinada a gastos de retribución que, a diferencia de las dietas, no tenían que justificarse. "Yo pregunté si tenía coche, chófer, teléfono y despacho y me dijeron que no pero que tenía una tarjeta con unos límites que primero fueron de 25.000 y luego de 50.000 euros", ha explicado el exalto cargo de Aznar, que ha añadido que creía que Caja Madrid tributaba a Hacienda por sus gastos.

El exsecretario de Estado de Comercio
Rodríguez Ponga no fue el único alto cargo de Aznar que desfiló ayer por la Audiencia Nacional; también lo hizo José Manuel Fernández, exsecretario de Estado de Comercio, quien gastó 175.400 euros de su tarjeta black. Otros imputados en este caso le señalan como el ejecutivo que les aseguró que podían cargar a las tarjetas gastos personales.

También declaró este martes ante el juez Andreu Alberto Recarte, consejero de Caja Madrid a propuesta del PP, que dispuso de 139.900 euros. Recarte se permitía lindezas como pedir que le cambiaran por dinero un reloj conmemorativo de la entidad.

La exsecretaria de Aguirre
Otra de las imputadas que declararon fue Mercedes Rojo, exsecretaria de Esperanza Aguirre en su etapa como presidenta de Madrid, quien gastó 199.300 euros con su black.

El exministro socialista y antiguo vicepresidente de Caja Madrid Virgilio Zapatero reconoció, por su parte, que se sintió "incómodo" ante la falta de un interventor que controlara las 'tarjetas black' en la entidad y que esta situación chocaba a la vivida durante su mandato al frente de la cartera de Relaciones con las Cortes durante el Gobierno de Felipe González, cuando un interventor examinaba todos los gastos.

Devolvió los 36.000 euros
Virgilio Zapatero afirmó, sin embargo, que la atribución de esta tarjeta no le sorprendió porque su labor consistía en acercar la labor de las cajas de ahorros a la Universidad y así destinó la VISA a gastos relacionados con las reuniones o con el programa de educación financiero en los que participó con ocasión de la intensa actividad desarrollada en esta materia. El exministro, que ha dicho haber devuelto el importe de lo cargado en la tarjeta (36.000 euros), ha admitido que siempre se mostró "incómodo" al desconocer la fiscalización o el control que la entidad tenía sobre las tarjetas. "No había interventor y era una situación incómoda", ha dicho.

Los exconsejeros que declararon este martes coincidieron en que la llegada de Blesa a Caja Madrid abrió el grifo de las tarjetas black, sobre las que no había ningún control.

Algunas de las declaraciones más significativas:
José Antonio Moral Santín, consejero por IU (465.000 euros ): “Era para mi libre disposición, como un complemento retributivo. La podía utilizar tanto para gastos relacionados con mi actividad en la Caja como gastos personales”, afirmó al juez consejero por Izquierda Unida, que gastó 465.000 euros con su tarjeta black.

José María Arteta, exalcalde socialista de Móstoles (139.000 euros): Era para gastos sociales inherentes al cargo y para gastos personales. Me dijeron que podía usarla a mi libre albedrío”.

Ramón Espinar, exconsejero socialista (178.000 euros): Blesa me dijo que no podía traspasar el límite de gasto, pero que a los gastos habituales que venía haciendo se le pueden sumar gastos personales”.

Pedro Bedia, exconsejero por Comisiones Obreras (78.000 euros): “Me animaron a usar más la tarjeta de lo que la usaba en todo tipo de gastos, como comidas, viajes, regalos, libro… Me llamaron varias veces para reprocharme que la usaba poco”.

Gonzalo Martín Pascual, exconsejero por UGT (129.000) “Me dijeron que para comidas, viajes, obsequios, incluso ropa”.

Ignacio de Navasqües, exconsejero por la Confederación de Cuadros (195.000 euros): “ Compré algún obsequio a hijos de consejeros en sus bodas a las que había sido invitado”