Boixareu sustituía la pasada semana a Antoni Marsal, su gran aliado, al frente de la patronal metalúrgica catalana, el núcleo opositor a la dirección de Fomento, presidida por Joaquím Gay de Montellà. El motivo, la denuncia de los trabajadores de la UPM en la que acusaban a Marsal de vaciar la caja desviando el dinero a empresas de su propiedad. La Junta Directiva le obligó a dimitir. Boixareu cogió el testigo. Le ha durado una semana.

Ayuda a Urdangarin
El juez del caso Urdargarin,  José Castro, ha decidido imputarle porque en 2006 ayudó al duque de Palma, amigo personal suyo, a constituir la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social. Boixareu puso de su bolsillo 30.000 euros. Actualmente, Joaquín Boixareu es el consejero delegado de Irestal, empresa del sector del acero inoxidable.

De testigo a imputado
El juez ya había llamado a declarar a Boixareu como testigo pero hoy ha decidido volverlo a llamar esta vez como imputado. Joaquín Boixareu es un conocido empresario catalán muy vinculado al núcleo duro de Convergència Democràtica de Catalunya. Fue impulsor de FemCat, el lobby que lideró la compra de Spanair, y su primer presidente. En 2010 plantó cara a Juan Rosell en las elecciones de Fomento al frente de una candidatura de marcado cariz nacionalista. Rosell le ganó las elecciones de forma abrumadora.