Un diputado del partido neonazi griego Amanecer Dorado instó este viernes a las Fuerzas Armadas a derrocar al Gobierno en un discurso pronunciado desde el púlpito del Parlamento, lo que ha motivado su expulsión de la formación.

El diputado Konstantinos Barbarusis hizo este llamamiento durante su intervención en el debate sobre la moción de censura contra el Gobierno de Alexis Tsipras por su acuerdo con Skopje para resolver el problema del nombre de la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM).

Barbarusis llamó al ejército a "respetar su juramento" de defender la patria y a detener a Tsipras, a su socio de coalición Panos Kammenos (a la postre ministro de Defensa) y al presidente de la República, Prokopis Pavlópulos, para "evitar la traición".

El parlamentario fue aún más allá y pidió cortarles las cabezas y lanzarlas al lago de Prespa, en la frontera entre Grecia y ARYM, donde en los próximos días está prevista la firma del acuerdo una vez que Tsipras haya superado la moción de censura, como está previsto que ocurra, salvo sorpresas.

La comisión de ética del Parlamento decidió expulsar a todos los diputados de Amanecer Dorado y excluirlos del resto del debate.

Además, el ministro de Justicia, Stavros Kondinis, remitió a la fiscalía el acta con las declaraciones del diputado en cuestión para que analice si constituye delito.

En un comunicado, el presidente de Amanecer Dorado, Nikolaos Mijaloliakos, señaló que la postura del parlamentario no solo no se corresponde con la línea del partido, sino que le ha hecho un favor al Gobierno, en lugar de abordar el problema de la "traición" en la cuestión de Macedonia.

Tras la expulsión de Barbarusis Amanecer Dorado -la tercera fuerza más votada en las elecciones de 2015- se queda con 15 diputados en un Parlamento con 300 escaños.

Huido tras ser acusado de alta traición

Además, Konstantinos Barbarusis, ha sido acusado de alta traición tras haber pedido desde el Parlamento a las Fuerzas Armadas que derrocaran al Gobierno.

Barbarusis ha huido de la Policía y se cree que se esconde en alguna zona montañosa de Etolia-Acarnania, en el extremo oeste del país.

Esta zona es su tierra natal y los medios locales apuntan a que allí cuenta con familiares y simpatizantes que podrían ofrecerle cobijo.

El diputado fue visto por última vez cuando, según fuentes policiales citadas por los medios locales, cruzó a 180 kilómetros por hora el puente de Río-Antirio, que conecta la parte norte del Peloponeso con el resto de Grecia continental, para evitar ser arrestado en un control policial.