Federico Mayor Zaragoza junto a Monserrat Caballé, la Reina y el alcalde de Santander.



La mano derecha de Cospedal no puede ser más derechona cuando se trata de no respetar las opiniones de todos aquellos que no piensan como él. A Vicente Tirado, que a la postre es, además de secretario general del PP en Castilla-La Mancha, presidente del Parlamento autonómico, no se le ha ocurrido otra cosa que rasgarse las vestiduras penitentes y clamar al cielo para que el Ayuntamiento de Cuenca retire el nombre de una calle a Federico Mayor Zaragoza porque el ex secretario general de la Unesco ha osado dar su opinión favorable a la multitudinaria manifestación celebrada el pasado fin de semana en Bilbao a favor de los derechos de los presos, que por muy asesinos que sean, como es el caso de los reclusos etarras, tienen derechos avalados por la Constitución y que cualquier persona dentro del entorno jurídico, legal y democrático puede reclamar, como así lo hizo el ahora “apestado” Mayor Zaragoza.

Pueblo de calles franquistas…
Pero llama la atención que quien considera “deleznable y bochornoso” la actitud de Federico Mayor, “que ofende a Castilla-La Mancha y a todos los demócratas”, asegura la mano derecha de Cospedal, permita, consienta, avale y apoye que su pueblo natal, Miguel Esteban (Toledo) sea una de las localidades españolas donde más proliferan en el callejero urbano los nombres de dictadores (Primo de Rivera y Franco), de generales golpistas (Sanjurjo, Mola y Moscardó), o de insignes falangistas (José Antonio), que a pesar de que la Ley de Memoria Histórica exige su retirada se mantienen intactas en este lugar de La Mancha profunda donde el PP gobierna desde la instauración de la democracia.

…Frente a un reconocido intelectual
Y no solo en Miguel Esteban. El PP que dirige Vicente Tirado también se ha mostrado contrario a retirar las placas y emblemas fascistas de las calles de Toledo, que tras la victoria del PSOE han sido finalmente suprimidas. Eso sí, Tirado considera que el nombre del reconocido, premiado y galardonado ex director general del Unesco tiene que desaparecer de la calle que Cuenca le dedicó por su apoyo para ser nombrada Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Aún es más, el indignado presidente de las Cortes, que permite a uno de sus concejales exhibir una bandera franquista en la explanada del Valle de los Caídos sin sancionarlo y expulsarlo del partido, quiere también que a Mayor le sea retirado el título de Hijo Adoptivo de la Ciudad de las Casas Colgadas (que no colgantes, como las llama Cospedal).

No todos en el PP piensan como Tirado
Sin embargo, el ala más moderada del PP castellano-manchego se desmarca del “hooligan” Tirado, como es el caso del diputado nacional por Cuenca,  José María Beneyto, que lejos de militar en la trasnochada intransigencia de su jefe de filas, dice “ respetar al personaje de Mayor Zaragoza, independientemente de las manifestaciones u opiniones que tenga, que en este caso en concreto no comparto en absoluto, pero hay que reconocer la gran labor que ha desarrollado en sus cargos internacionales”, para seguidamente catalogar a UPyD, formación de donde partió la peregrina idea de retirar la calle al ex secretario general de la Unesco, “de partido que acostumbra a actuar con un poquitín de demagogia y que no creo que con ello realmente se realice algo positivo para la ciudadanía”, concreta.

 El PP propuso a Mayor Zaragoza
Vicente Tirado, que ha intentado sin conseguirlo desviar la atención sobre los salvajes recortes en sanidad que lleva a cabo el PP en Castilla-La Mancha, y que ha provocado ya la dimisión de una docena de sus concejales, demuestra un gran desconocimiento del partido que ahora le toca administrar ante las cada día más prolongadas ausencias de María Dolores Cospedal. El caso es que el Pleno del Ayuntamiento de Cuenca aprobó el 23 de mayo de 2008, a propuesta del PP y por unanimidad de todos los grupos, otorgar el título de “Hijo Adoptivo” de la ciudad al ex director general de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza. Solo cinco años después, el alto funcionario internacional español es “un apestado” para la derecha de bandurria y pandereta que con tanta gallardía representa el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha.