El pasado noviembre, en vísperas de las generales, el arzobispo de Oviedo llamó en su carta pastoral a los fieles a no votar a los socialistas, a los que acusó de “engañar a mansalva con tal de seguir obteniendo resultados de puro poder”, y pidió abiertamente a los fieles que “vinculen su voto en las elecciones generales del próximo 20 de noviembre a la defensa de la vida”, en clara alusión al Partido Popular, opuesto a la Ley del Aborto y de la Muerte Digna aprobadas por Zapatero.

Sin embargo, no le importó la condición de divorciado de Francisco Álvarez-Cascos (además, por partida doble), para pedir el voto para su formación en las elecciones autonómicas y municipales del pasado mes de marzo.

Panegírico en la web del Arzobispado
Tras la muerte de Manuel Fraga colgó en la web del arzobispado un mensaje de condolencia a la familia del dirigente conservador y el PP en el que destaca su "gran talla humana e intelectual" y la "coherencia cristiana" con la que vivió al servicio de la sociedad. ¿Olvida acaso monseñor los servicios prestados durante la dictadura cuando no dudó en ensuciar la memoria de Grimau dirigiendo una campaña de descrédito en la prensa española e internacional para justificar su ejecución?


Talla humana e intelectual
El prelado resalta en este panegírico en memoria de Fraga que supo armonizar "la búsqueda sincera de la verdad, de la justicia y del bien común" desde la tradición española de un "pueblo de hondas raíces cristianas".

"La relevancia pública de este hombre que dedicó su vida a la enseñanza universitaria, a la diplomacia como embajador de España y a la política en primera línea, me permite reconocer en él no sólo su talla humana e intelectual, sino también la coherencia cristiana con la que vivió convencido su servicio a la sociedad", añade.

Los elogios del PP
Elogios muy similares fueron dedicados a Fraga por gran parte de los cargos del PP con el denominador común de que fue un “gran político” y “un gran defensor de la democracia”, entre ellos el actual ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que afirmó sobre él que había sido persona con "más sentido de Estado" que ha conocido, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien destacó que el político gallego “puso toda su vida al servicio de la democracia”, de una España europeísta y moderna.

Críticas desde algunos partidos
Pero no todos fueron elogios. Desde otras formaciones políticas, como Izquierda Unida y PNV se recordó el pasado franquista de Fraga. También desde algunas columnas de opinión, como la que escribe el director de ELPLURAL.COM, Enric Sopena, cada día:  Cabos Sueltos.

Sopena le calificó de político polícromo
En la misma noche en que fue anunciada la muerte del político popular, Sopena dedicó un artículo titulado “Descanse en paz, don Manuel, un político polícromo”, en el que le calificó de “relevante político” y advirtió de que no quería “en absoluto vejar” su figura, y reconoció “aspectos de su amplísima trayectoria política que consideramos muy positivos y que contribuyeron, ciertamente, al retorno de las libertades”.

Su etapa franquista
Pero el director de ELPLURAL.COM, recordó en su artículo que “Fraga no sólo hizo política a partir del final del franquismo”, sino que desde la década del 50 del siglo pasado “fue un destacado político al servicio del régimen totalitario impuesto por el general Franco”.

“Fue un colaboracionista de altísimo rango como ministro de Información y Turismo. Su veloz carrera hacia el poder lo convirtió en uno de los hombres fuertes del autodenominado Caudillo”, escribió Sopena.

Polémica en Bruselas
La polémica alrededor de Fraga saltó las fronteras españolas. En la Eurocámara algunos eurodiputados mostraron su rechazo por un homenaje conjunto a Fraga y al expresidente checo Vaclav Havel, que acabó con el comunismo en su país. Frente a los elogios del Partido Popular Europeo que destacó su "extraordinaria trayectoria política" , otros eurodiputados puntualizaron que Fraga nunca pidió perdón por los crímenes franquistas y por su propia actuación.