Susana Díaz fue entrevistada anoche en el programa Hora 25 de la Cadena SER. Díaz no quiso valorar la decisión de dimitir del líder de UGT Andalucía, Francisco Fernández Sevilla, que poco antes comunicaba personalmente a los periodistas su dimisión por las posibles irregularidades denunciadas en las facturas del sindicato,  pero la presidenta andaluza sí fue contundente, muy contundente, al asegurar que piensa llegar hasta el fondo de las supuestas irregularidades denunciadas y en caso de que fueran ciertas garantiza que luchará para que se devuelva hasta el "último euro" que hubiera sido defraudado.

No le temblará el pulso ante nadie
A este respecto Díaz se refirió manifestando que "Estamos haciendo lo que tenemos que hacer y eso es que el dinero se gaste en lo que está destinado y eso lo tenemos que garantizar". "Hay un procedimiento que está analizando lo sucedido y que se hará público", explicó la presidenta de la Junta de Andalucía. La recién elegida Secretaria General del PSOE andaluz volvió a reitera como ya ha hecho en distintas ocasiones y como parece que será una seña de identidad de su gobierno, que no le "temblará el pulso ante nadie". "Si somos transparentes en los pasos no tendrán que hacerme preguntas", expresó.

Recuperar hasta "el último euro"
Tal es el afán de la presidenta de la Junta en atajar cualquier atisbo o sospechas de irregularidades en los fondos públicos que a lo largo de la entrevista insistió en que trabajará para recuperar hasta el último euro y, aunque no valoró la dimisión del secretario regional de UGT, Francisco Fernández Sevilla, sí destacó la necesidad de que los sindicatos actúen con firmeza para recuperar la credibilidad del ciudadano. Consideró que es necesario un compromiso de transparencia que deben asumir también los sindicatos.

Hará públicos los resultados de la investigación sobre UGT-A
Apenas unas horas después de que el líder regional de UGT hiciera oficial su dimisión, la presidenta de la Junta ha asegurado que dará a conocer, en cuanto finalice, los resultados de la investigación sobre el escándalo de las facturas falsas con las que supuestamente UGT justificó las ayudas de formación que recibió del Gobierno andaluz.