De nada han servido sus promesas grandilocuentes. Nadie ha prestado atención a sus esperadas propuestas económicas y laborales. Ni siquiera ha sorprendido el anuncio de la supresión del Síndico de Cuentas, último organismo fiscalizador que quedaba en pie en Castilla-La Mancha,  a pesar de que su titular ha sido durante los dos últimos años la voz de su ama. Nada ha pesado tanto en el Debate sobre el Estado de la Región como la noticia de la transcripción de la declaración de María Dolores Cospedal ante el juez Ruz el pasado 14 de agosto, que ha sido dada a conocer este jueves justo a la hora en el que la presidenta castellano-manchega y secretaria general del PP comenzaba su intervención en el Parlamento regional. Las caras de circunstancias, los devaneos y tartamudeos de “la blanca” Cospedal y el tecleado silencioso de los teléfonos móviles que la elevaron a trending topic en Twitter, protagonizaron la sesión parlamentaria en las Cortes toledanas. Todos sabían que la secretaria general tenía su mente en la Audiencia Nacional y que se veía más vulnerable que nunca como luego se apreció en el turno de réplicas y dúplicas.

“Capitanea un barco a la deriva”
Era pan comido. Ningún político en la difícil, penosa y preocupante posición política de María Dolores Cospedal puede aguantar un combate dialéctico como el que tuvo lugar este jueves en el Debate sobre el Estado de la Región de Castilla-La Mancha, comunidad que la secretaria general del PP preside a ratos, o cuando el “caso Bárcenas” se lo permite, o sea, unas hora a la semana. Así las cosas, el Parlamento toledano escuchó como el portavoz del Grupo Socialista, José Luis Martínez Guijarro, le reprochaba haberse “convertido en un lastre para Castilla-La Mancha y está punto de serlo para el PP”, por lo que le sugería que “lo mejor que podría hacer usted es irse y abandonar la Presidencia de la Junta (castellano-manchega), porque la región es un barco a la deriva en medio de una gran tormenta ya que la capitana (Cospedal) ha abandonado el puente de mando para ocuparse del caso Bárcenas”, añadía, “señora Cospedal, en el último año ha dedicado usted muchos más esfuerzos a Bárcenas que a resolver los problemas de Castilla-La Mancha”.

Supuesta mordida de 200.000 euros
Como era de esperar, Martínez Guijarro no ha tardado en exigir a Cospedal que diga algo sobre la supuesta mordida de 200.000 euros, cuyo recibí por parte del PP de Castilla-La Mancha fue aportado por Luis Bárcenas en sede judicial. En este sentido, Guijarro recordaba que “en el caso Bárcenas han aparecido 200.000 euros que se entregaron al PP castellano-manchego cuando usted ya era presidenta regional del partido (2007)”, para a continuación formular las siguientes preguntas: “¿Dónde anotaron ustedes el ingreso de esos 200.000 euros? ¿Acaso tienen ustedes otra contabilidad paralela en el PP de Castilla-La Mancha?, y lo que es más importante señora Cospedal, usted hoy, aquí, en sede parlamentaria, debe contestar a una pregunta: ¿A qué destinaron ustedes los 200.000 euros que reconocen que les entregó el señor Bárcenas?”. Cospedal miró para otro lado y, lógicamente, tampoco respondió a las interpelaciones del portavoz socialista.

“La campeona del paro”
Pero no solo de Bárcenas vivió el Debate sobre el Estado de la Región. También la situación socio-económica salió a la palestra parlamentaria. Así las cosas, el portavoz del Grupo Socialista señaló: “Desde que usted es presidenta tenemos más paro (70.000 parados más), más deuda, más impuestos, más familias con todos sus miembros en paro, más pobreza, menos sanidad, menos Educación y menos derechos”. Y como prueba, un par de ejemplos: “Han despedido a 2.000 sanitarios y han triplicado las listas de espera, además de dejar en la calle 7.000 docentes”. O lo que es lo mismo, “han dejado en los huesos el sistema de bienestar social: privatizan la ayuda a domicilio, introducen el copago en la teleasistencia y se cargan la Ley de la Dependencia”, concretaba.

Miedo a García-Page
El PP se sabía perdedor de un debate que se ponía cuesta arriba al dar a conocer la Audiencia Nacional hasta dónde está dispuesta llegar a Cospedal para salvar su insalvable pellejo político. El nerviosismo fue tal, que, incluso, le negaron la palabra al líder del PSOE de Castilla-La Mancha y alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que por su condición de senador auntonómico puede intervenir en el pleno sin necesidad de ser diputado. Al final, Page criticaba la supresión de la Sindicatura de Cuentas de Castilla-La Mancha, ya que era el órgano “donde tenía que haber rendido cuentas por la comisión que denuncia Bárcenas de 200.000 euros a cuenta de la gestión de unos servicios en la ciudad de Toledo” cuando gobernaba el PP, recordó.

“No me voy a ir, ni me quiero ir”

Por su parte, María Dolores Cospedal, en sesión vespertina y enterada de la reacción mediática que había tenido la transcripción de sus patosas declaraciones ante el juez Ruz, contestaba, acorralada, al portavoz socialista: “No me voy a ir, ni me quiero ir”, al mismo tiempo que le recordaba que, “afortunadamente, esto no está en sus manos, sino que en este sentido estoy en manos de los ciudadanos y haré lo que ellos digan”. La solución dentro de veinte meses.