Esa mayoría se ha repetido en las pasadas elecciones. Hoy votarían a favor de esa modificación 25 diputados de un total de 47. O sea, cuando más dice que el pacto constitucional se ha roto haría bien en que no le traicionara su subconsciente, porque Cataluña no es Convergència i Unió, sino que –por suerte- es algo más.

Alegría al electorado más soberanista
El anuncio de la no asistencia de Mas a los actos de la Constitución hay que leerlo en la línea de su política de arena y cal. Para su electorado, la de arena es que CiU pacte con el PP. Los nacionalistas se avergüenzan de este pacto y siempre lo justifican como una necesidad porque nadie más da apoyo a su gobierno que está en minoría. Por eso, Mas no desaprovecha ninguna oportunidad para dar la de cal. Los actos de la Constitución le vienen que ni pintados para dar una alegría a su electorado más soberanista que siempre visualiza el escenario político como un enfrentamiento entre Cataluña y España.

Cataluña estará representada
Sin embargo, Mas se equivoca no asistiendo a los actos de la Constitución. El Presidente de la Generalitat es presidente de todos los catalanes, no sólo de los nacionalistas. Por eso, no es de recibo que utilice un acto institucional como un acto de partido. Él no asistirá pero Cataluña estará presente. Además, estará representada por la mayoría. Por José Montilla, primer secretario del PSC que siendo Presidente de la Generalitat siempre asistió, y por Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PP. Le guste o no a Mas, los dos representan la mayoría de diputados catalanes en el Congreso.

Toni Bolaño es periodista y analista político