La prensa trata de buscar el hueco para disparar sus cámaras sobre los principales líderes políticos en Ferraz. Por ahora, la militancia y los simpatizantes, rosa en mano, no ocultan sus rostros de alegría. Los buenos datos de participación son celebrados en filas internas del partido que, a la espera de que empiece el escrutinio, se muestran claramente optimistas.

Por supuesto que tememos a Vox, no podemos retroceder 40 años”, alegan fuentes internas del partido a ElPlural.com. A pesar de ello, siguen esperando que el tirón social del PSOE y la movilización en las urnas decante la balanza por la izquierda.

“Es una gran alegría que la participación sea tan alta. Históricamente, cuando eso sucede gana el PSOE”. Una predicción que se hace con cautela, sabedores de que la alegría desbordada puede suponer un revés cuando los votos empiecen a contabilizarse.

Cerca de 300 periodistas que, congregados desde cerca de las 17:30 horas, hacían cola para acreditarse a las puertas de Ferraz. Una movilización de cámaras y redactores que llamaba la atención de los viandantes a su paso. Las colas no cesan, ahora son los militantes quienes empiezan a entrar generando un auténtico caos entre los organizadores.

Son muchos los noticiarios internacionales que no han querido perderse desde primera línea estas elecciones españolas. Vox llama la atención. La cantidad de colores presentes en el lienzo electoral se presenta de forma desconocida hasta ahora.

“Muchos socialistas descontentos que abandonaron al PSOE hace cuatro años han vuelto a vestirse de rojo y a votar ilusionados”, contestan internamente en la sede de los puño y la rosa. Una fragmentación en el escenario que esperan que beneficie a la izquierda. “Si hay que pactar, que sea con Unidas Podemos. No queremos a Rivera”, nos contestan dos jóvenes militantes poniendo el cierre a una crónica de cómo empieza todo.