Participación récord en la historia de los comicios autonómicos catalanes. Los ciudadanos, a los que los políticos habían llamado insistentemente a acudir a las urnas ante la importancia que se ha dado a estas elecciones, están acudiendo en masa a las urnas. Los últimos datos ofrecidos por la Generalitat ofrecen pocas dudas de la sensación de votaciones cruciales entre la población, y es que a las 18 horas ya habían depositado su papeleta un 63,15% de los ciudadanos con derecho a hacerlo.

Este dato coloca estas elecciones autonómicas nada menos que siete puntos por encima de la participación que hasta ahora había sido la máxima en la historia de la democracia, la de 2012, en la que el número de votantes había sido del 5,30% de los censados. Y nada menos que 16% de las de 2010, cuando a esta misma hora el número de votantes había alcanzado el 47,18%.

El significado de esta votación masiva está por verse, aunque los primeros análisis hablan de un aumento del voto no nacionalista.

En cualquier caso, estos últimos datos de las 18 horas vienen a confirmar los buenos índices de participación en la mañana, facilitados a las 13.00 horas por la consejera de Gobernación y Relaciones Internacionales de la Generalitat, Meritxell Borrás, que anunció que se había batido en casi 6 puntos la participación de las elecciones anteriores, en 2012, que ya habían sido de récord, a esa hora.

En concreto, a las 13 horas ya habían votado el 35,12% de los ciudadanos con derecho a hacerlo. En 2012 ese número había quedado ligeramente por debajo del 30%. En concreto, en un 29,43%. El incremento ha sido generalizado en las cuatro provincias, aunque Lleida y Tarragona era donde más se había acusado. El dato de estas elecciones aún resulta más espectacular si se compara con el del año 2010, la primera de las tres elecciones que ha convocado Mas en sus 5 años como president. Entonces habían acudido a las 13 horas un 24,17% de los censados. 10 puntos menos que en esta ocasión.

La participación ha sido tan alta, que en no pocos colegios a lo largo del día, tanto por la mañana como a primera hora de la tarde se han visto colas largas que han exigido paciencia en los votantes.