Rubalcaba, que inició su intervención felicitando a Rajoy por su victoria en las urnas y reconociendo el mal resultado del PSOE en las mismas, inmediatamente explicó por qué los socialistas no podían votar a favor de su nombramiento: “Los  socialistas no le vamos a votar –vino a apuntar Rubalcaba-, porque estamos en desacuerdo con lo que ha dicho en su discurso,  pero aún más con las cosas que no ha dicho y que creemos que va a hacer”.

“¿Cuándo nos va a dar las malas noticias?”
Y a continuación explicó los temores socialistas ante lo que pudiera estar trayendo Mariano Rajoy escondido tras la crisis “(si trae) reformas para garantizar el Estado de bienestar, cuente con nosotros; (si es) para desmantelarlo, no. Si quiere recortar derechos, nos tendrá beligerantemente en contra –concluyó Rubalcaba,  que insistió en la sospecha de que Rajoy sigue teniendo una agenda oculta, con grandes recortes : “Usted ha dado unas cuantas buenas noticias –dijo refiriéndose al discurso del líder popular-: Muchas desgravaciones fiscales, subidas de las pensiones... pero ¿cómo lo va a hacer? ¿Cuándo nos va a dar las malas noticias?”

El portavoz socialista, sin embargo, ha anunciado desde el primer momento que la oposición que va a realizar el PSOE será muy distinta de la que han sufrido los gobiernos de Zapatero por parte del PP en los pasados 7 años. “Será una oposición de espíritu positivo”, ha dicho. Es decir, parece que se acaba con las confrontaciones agrias y de desgaste permanente que han protagonizado desde la bancada popular  todos estos años.

Salir más deprisa de la crisis estando juntos
Así, en concreto, el portavoz del PSOE ha ofrecido al futuro presidente del Gobierno pactos por el empleo, en las Administraciones públicas y en apoyo de políticas para Europa. Esto, según ha apuntado Rubalcaba, porque cree que es “lo que quieren los españoles” y por su convencimiento de que siempre en estos casos  "salimos más deprisa de estos grandes problemas cuanto más juntos estamos”.

Pero, lógicamente, no todo han sido ofertas de colaboración y coincidencias. En el cruce de palabras, aunque no han llegado a vivirse momentos de gran tensión, sí han aflorado las diferencias ideológicas entre los dos políticos. Por ejemplo, en el asunto de la reforma laboral. Rubalcaba ha recordado en este sentido a Rajoy que antes de proponer una nueva ley, “explore al máximo las potencialidades” de la que se ha aprobado hace apenas unos meses. Con poco resultado, eso sí, teniendo en cuenta la respuesta del candidato del PP.

Reformas en educación, sanidad…
Mismo escaso resultado que ha obtenido en otro de los asuntos en los que han polemizado, y que es la propuesta de Rajoy de ampliar un año más el bachillerato. Rubalcaba ha advertido de sus temores de que esto venga a hacer estallar la actual ley “que empieza a dar resultados positivos”, ha dicho; además de advertir sus recelos a que de esta forma “se cuelen los conciertos en el Bachillerato”, lo que llevaría a que el Estado acabe así asumiendo los costos de un periodo de educación que no es obligatorio.

La reforma sanitaria también ha dejado claras las discrepancias entre el proyecto de la derecha y el grupo socialista.  Rubalcaba, en este sentido, ha pedido a Rajoy que esté alerta con los efectos que pueden tener los sistemas de gestión público-privada que están aplicando las comunidades donde gobierna el PP: “Igual dentro de unos años nos encontramos con que el sistema nacional de salud no es sistema, ni es nacional”, ha advertido el portavoz del PSOE.

Fondos tóxicos
La reforma sanitaria ha sido otro de los asuntos que ha puesto en evidencia las diferencias entre los dos políticos. Rubalcaba ha pedido a Rajoy que utilice el ICO y las cajas intervenidas por el Estado para hacer llegar los préstamos a ciudadanos y empresas, y que evite dar el dinero directamente a los bancos que, ha advertido,  “utilizan ese dinero para sanear sus activos”. Es más, Rubalcaba ha advertido que  “la pregunta fundamental es si debe haber fondos públicos para los que especularon y les ha salido mal. La respuesta es no –se ha contestado-. No debe haber fondos públicos para los bancos que gestionaron mal”.

Tres turnos de palabra han consumido los que se apuntan como futuro presidente del Gobierno y futuro líder de la oposición –al menos hasta que se celebre el Congreso del PSOE en febrero-, y lo que ha quedado en el aire es la impresión de que el ambiente en el Congreso va a ser muy diferente que lo fue con el PP en la oposición:  "Le agradezco el tono, ha sido una intervención constructiva", llegó a decir Rajoy de la primera intervención de Rubalcaba.