Una diferenciación entre las propuestas socialistas y las de la derecha que Rubalcaba ha pedido que cada socialista explique a los ciudadanos. Y que él ha agrupado tanto en razones ideológicas como morales.

“Un político, un sueldo”
En la búsqueda de ese perfil  moral propio, distintivo, de los socialistas, Rubalcaba ha realizado un anuncio especialmente llamativo:  El PSOE va a tomar el compromiso de que nadie que ocupe un puesto público tenga más de un sueldo. “Eso es lo que vamos a defender –ha resumido-, un político, un sueldo”.

Igual que también ha reiterado el compromiso de su partido con la igualdad entre la representación de mujeres y hombres en política. En las listas del PSOE que acaban de ser aprobadas, por ejemplo, hay 19 cabezas de lista provinciales que serán mujeres, y ocupan un 49% de los puestos. Rubalcaba ha dibujado este compromiso por la igualdad en una frase contundente: “ yo no quiero a las mujeres al lado de los que tienen el poder –ha dicho-, las quiero con poder. Y eso para que además den más poder a las mujeres”.

Adelgazar la estructura del Estado, sin permitir el regreso de los caciques
En la misma búsqueda de un perfil muy definido para su candidatura, Rubalcaba ha vuelto a dar muestras de que quiere presentar un programa claramente socialdemócrata, más izquierdista. “Estas elecciones son cruciales”, ha vuelto a decir, por la gravedad de la situación y “cuando se presentan estas encrucijadas” siempre hay dos caminos, el de la derecha, que significa “más poder a los mercados, a los intereses individuales frente a los generales”, y que por aplicarse son la razón de “que estamos aquí”, y el de la izquierda, “en la hay que decir claro que defendemos el estado del bienestar, lo público”, que considera que hay que “establecer límites a los mercados” y que desde el poder “se debe defender la cohesión social” para “contrarrestar las incertidumbres”.

Rubalcaba, que ya había hecho durante la Conferencia política una propuesta para hacer un gran pacto por el empleo -un pacto que ha reiterado junto a sus ya conocidas propuestas económicas-, ha tendido también la mano para llegar a un gran pacto para adelgazar la estructura y, por tanto, el gasto del Estado. Una idea que los ‘populares’ ya habían apuntado, y que el candidato socialista ha dicho estar dispuesto a discutir, aunque sin que eso signifique una pérdida del peso democrático: “No vamos a consentir –ha concretado- que regresen los caciques a los pueblos”.  

Cuerpo a cuerpo con el PP
Pero Rubalcaba ha presentado también un nuevo perfil en este acto. Se ha mostrado duro, como no había sido hasta ahora, con el Partido Popular y su cabeza de lista, Mariano Rajoy. Le ha atacado directamente por mantenerse escondido en la incertidumbre: “El problema de Rajoy es que quiere ganar con el piloto automático puesto, pero los hijos de pilotos sabemos –ha dicho- que en las tormentas lo que hay que hacer precisamente es quitar el piloto automático y poner el de verdad”.

Pero no sólo ha tenido Rubalcaba “recuerdos” hacia Rajoy. Ha advertido que los ‘populares’ “se están descarando”, que en las últimas semanas “van muy sueltos de manos y se les escapan cosas”, lo que permite ver, ha venido a señalar, lo que traería un gobierno de la derecha. Y ha puesto ejemplos. “Esperanza diciendo que la educación no podía ser gratuita”, “la eminencia gris, mucho más gris que eminencia, que es Montoro, que dijo que el estado de bienestar viene a ser beneficencia”, y Cospedal, “que se hizo un lio entre prestaciones de desempleo y contrataciones temporales” y dio a entender que “ahí se puede recortar”.  En fin, se ha permitido Rubalcaba ironizar y decir que “a estos dirigentes les pasa como a los niños, que cuentan lo que oyen en casa”.

Zapatero pide que se cuide su herencia
Así como en la Conferencia Política del pasado fin de semana, sorprendió a todos la intervención de Felipe González, hoy el que ha participado sin que se hubiera anunciado, ha sido el presidente Rodríguez Zapatero. El jefe del Gobierno ha hecho una defensa de las leyes sociales que se han aprobado durante su mandato, su herencia, y ha pedido que se defiendan en las próximas legislaturas.

Cara a la campaña, Zapatero ha pedido a sus compañeros que ahora aparecen las listas “dos cosas fundamentales, convicción en nuestro proyecto, convicción sobre cómo hemos afrontado la crisis, convicción del futuro de España” y un discurso con “propuestas claras y compromisos exigibles”.

El perenne ‘lío madrileño’
En cuanto a las listas, al final no fueron aprobadas unánimemente. Como siempre, por unas razones u otras los socialistas acaban recuperando la canción de Sabina… y acaban hablando de Madrid. Esta lista, también conocida como “la lista del candidato” suele ser complicada, porque no la hace con las manos libres ni la Federación madrileña, ni el candidato, que tienen que negociar. Esta vez el problema era hacer hueco a candidatos de Izquierda Socialista en los llamados “puestos de salida”, o sea que hay seguridad de que lograrán el escaño.

No ha sido posible, y los miembros de esta corriente se han abstenido a la hora de la votación. Igual que también lo ha hecho un miembro de la vieja guardia, Txiki Benegas, que ha mostrado así su disgusto, que también han reflejado otros miembros del Comité Federal, porque por primera vez estará ausente del Congreso un diputado histórico, Fernández Marugán, que siempre había ocupado el puesto número uno por Badajoz, pero que esta vez no ha sido incluido por sus compañeros extremeños.