Frente a las encuestas que otorgan al PP una holgada mayoría absoluta y una campaña electoral marcada por la crisis y el alto numero de desempleados, los socialistas se mostraron esperanzados en que finalmente el alto porcentaje de ciudadanos indecisos acaben acudiendo a última hora a las urnas para impedir con su voto una victoria del Partido Popular que podría ser histórica.

Mensajes a los indecisos
Por ello, el principal mensaje de todos los dirigentes socialistas que intervinieron en el último mitin de campaña iba dirigido a los votantes que todavía no saben si el próximo domingo votarán al PSOE. Prueba de ello es que la coordinadora de campaña del Partido Socialista, Elena Valenciano, afirmó que si por algo había merecido la pena tanto esfuerzo es por haber conseguido recuperar la confianza de muchos votantes que se habían alejado del PSOE.

Rubalcaba en el mitin de cierre de campaña en Fuenlabrada junto a Elena Valenciano (Foto: PSOE)



La casa y el champán
“Nos queda hacer un último esfuerzo”, dijo Valenciano antes de dirigirse a las mujeres que “no quieren tener la casa limpia y pura mientras ellos lo celebran con champán y mujeres”. “Si alguien se la juega el 20 de noviembre somos nosotras (…) no podemos consentir que la derecha aliada del catolicismo más rancio nos devuelva a la subordinación”, agregó.

La prima de riesgo
Tomás Gómez, que estuvo reunido durante más de una hora con Alfredo Pérez Rubalcaba y su equipo de colaboradores en una pequeña sala habilitada cerca del escenario, pronunció un discurso en el que no se olvidó de enumerar los logros conseguidos por José Luis Rodríguez Zapatero. Después el líder madrileño se llevó una de las ovaciones más grandes de la noche cuando señaló que “la prima de riesgo tiene nombre y apellidos. De nombre Angela y de apellido Merkel”.

Ni poderosos, ni tecnócratas
Gómez recordó que el próximo domingo “no van a decidir los poderosos, los burócratas del banco central europeo o los tecnócratas”, sino los ciudadanos que han comprobado que “la crisis no ha tratado igual a los especuladores y a los que han perdido su hogar y su trabajo; a los evasores y a los que se han dejado el sueldo para mantener las políticas sociales”.

Sin fuerzas para botar
El último en hablar fue Alfredo Pérez Rubalcaba. “No me queda fuerzas ni para botar”, fue lo primero que dijo el candidato socialista pese a las insistentes peticiones por parte del público. “Tengo las justitas para votar el domingo”, añadió antes de emocionarse (se le cayeron un par de lágrimas) al agradecer su trabajo a Elena Valenciano.

El matrimonio y la siesta
“Yo no soy igual que Mariano Rajoy”, proclamó. Como ejemplo, Rubalcaba explicó que a él le da igual “que cada cual viva con quien quiera, duerma con quien quiera y se case con quien quiera”. “Yo no soy como Rajoy, que quiere que los gais duerman después de comer pero que no se llame siesta”.

Los silencios de Rajoy
El candidato socialista también insistió en lo corta que se le ha hecho la campaña electoral debido a que han tenido que explicar su programa, el del PP y el oculto del PP. “Por el contrario, a Rajoy se le ha hecho muy larga porque es muy difícil estar quince días sin decir nada”, precisó el ex ministro de Interior antes de lamentar que Mariano Rajoy pretenda ser presidente del Gobierno sin explicar lo que se va a hacer.

Con nombre y apellidos
Rubalcaba también advirtió de que Rajoy “quiere rebajar las prestaciones de desempleo”,  que “la gente cobre menos y por menos tiempo” y “recortar el Estado del bienestar cuando más falta les hace a los españoles esta red de seguridad”. Frente a estas medidas, el candidato insistió en que las leyes sociales que ahora existen en España “llevan de nombre, partido socialista y de apellido, obrero español”.

“Monopartidismo de la derecha”
Por último, el candidato del PSOE se comprometió a que si gana el PSOE, “los españoles tendrán un hospital, una pensión y un colegio cuando lo necesiten” y apeló a los desencantados, abstenciones y votantes de izquierda tras explicarles  el riesgo que existe de que la lucha contra el bipartidismo al final acabe creando “el monopartidismo de la derecha”.

Rubalcaba en el mitin de cierre de campaña en Fuenlabrada (Foto: PSOE)



Cero a cero
“Nada está escrito. El partido no ha comenzado. Ahora estamos cero a cero porque dentro de las urnas no caben las encuestas, solo los votos”, concluyó.