Y a ellos, a los sindicalistas dela UGT lanzó “el corredor” Rubalcaba su primer guiño –“tengo eso que se llama doble militancia, porque no concibo una actuación del PSOE sino es con UGT”- para pedirles el voto, que de eso se va a tratar a partir de ahora durante el próximo mes, hasta que llegue la etapa final, el Congreso que debe poner las bases de la renovación de caras e ideas del PSOE, los próximos 3, 4 y 5 de febrero en Sevilla.

Dos exministros, cuatro ‘barones’
Pero no había allí sólo sindicalistas de UGT y simpatizantes del PSOE. También estaba parte de la dirección del partido, aquellos que no ocultan su preferencia. Primeras señales de cómo se van repartiendo las fuerzas. Del antiguo Gobierno Zapatero, estaban presentes dos ministros, Trinidad López y Valeriano Gómez, él mismo un ‘ugetista’. También estaban otros altos cargos del partido, miembros del Comité Federal, como la exportavoz socialista en el Senado Carmela Silva, o Inmaculada Rodríguez Piñeiro, secretaria General de Fomento, Jaime Lissavetzky, amigo de la infancia de Rubalcaba, y Diego López Garrido o Rafael Simancas, o el secretario general del PSOE por Castilla y León, Oscar López, el de Navarra, Roberto Jiménez…

Había incluso alguna presencia quizás más sorprendente, porque es conocida su preferencia por la otra más que probable candidata, Carme Chacón, como es la de los barones de Madrid, Tomás Gómez, y de CastillaLa Mancha, José María Barreda. Quizás se refería a ellos Rubalcaba cuando dijo que agradecía a todos su presencia, a los que iban a votarle, y también “a alguno que estoy casi seguro que no lo vais a hacer”.

Discurso preparado en soledad
Y ahí empezó Alfredo Pérez Rubalcaba su discurso río. Una hora larga que, según explicó uno de sus colaboradores a ELPLURAL.COM, había estado preparando los últimos cinco días, “muy solo, sin apenas consultar”. Es decir, desde el pasado fin de semana, cuando, como ya anunció este periódico el lunes, había tomado definitivamente la decisión de lanzarse a la campaña. Un discurso, exhaustivo en el que pareció ir contestando a preguntas, aunque no las formulaba.

La primera, evidente ¿Por qué era candidato? Y lo resumió en cuatro palabras: “Para ser útil, a mi partido, a mi sociedad, a mi país.., y ser útil es lo que me trajo a la política”. “Porque –siguió retóricamente- después de reflexionar me pregunté: ¿tengo ideas? Sí”. Continuó: ¿Tengo fuerza? La respuesta  la pueden dar mis compañeros de campaña”. Y por último concluyó: ¿Tengo ilusión? Sí, la tengo. Una ilusión que quiero convertir en la ilusión de todos los socialistas”.

Reconocimientos a González y Zapatero
Pero una vez puestas las bases de su ‘legitimidad’ para concurrir como aspirante a Secretario General del partido y antes de exponer esas ideas por las que podría ser útil para con su fuerza ilusionar a sus compañeros, Rubalcaba quiso aún dirigirse a otros socialistas, a los que no le van a votar. “En el PSOE no tengo adversarios, solo compañeros”, comenzó, antes de continuar pidiendo a todos, empezando por los suyos, “tolerancia y respeto hacia aquellos (quienes puedan estar en otra candidatura) con quienes comparto casi todo”.

Y comenzó Rubalcaba entonces a desglosar sus ideas. Las que enmarcó en dos conceptos que le valieron para marcar sus raíces y sus fidelidades. Hizo entonces una referencia a la idea de “cambio” que enlazó con Felipe González, y a la de ‘unidad’, que ató al nombre de Rodríguez Zapatero. Así unió su nombre al de los dos anteriores secretarios generales del PSOE que fueron a su vez presidentes de Gobierno.

Recuperar la confianza de los españoles
Desgranó a partir de este momento intenciones: la de “recuperar la confianza de los españoles”; la de reforzar la idea de que “somos un partido de Gobierno”; la de prometer hacer una oposición ‘útil’, pero al tiempo “firme y beligerante” cada vez que la derecha intente “socavar el Estado de bienestar”, lo que ya ha empezado a hacer, según él, con medidas como congelar el salario mínimo; renovar las ideas de la socialdemocracia, que no reinventarla, “porque lo que ha fallado con la crisis han sido las políticas de derecha, la falta de regulación”, y anunció su intención de convocar para la primavera de 2013 “a una gran Conferencia de los socialdemócratas europeos en Madrid”…

También tuvo tiempo de hacer una referencia a Andalucía, a donde, con mucha intención, acudió a proclamar su definitiva decisión de presentarse. Y es que Andalucía no sólo es la última esperanza socialista de conservar poder territorial, sino que también va a jugar un papel crucial en el próximo Congreso. Como federación más poblada, será la que aportará más delegados, un 25%, y además éste, como ya hemos dicho, se celebrará precisamente en Sevilla.

Contestación, sin citar, a “Mucho PSOE por hacer”
Y para el final dejó Rubalcaba la ‘contestación’, aunque sin citarles, a la otra más que probable candidatura, la de Chacón, que viene exigiendo más democracia interna en la vida del PSOE. Rubalcaba aceptó que “hay que cambiar la forma de elegir a los dirigentes”, y que el partido “debe abrirse más a la sociedad”. Incluso, idea que expuso ayer Chacón, se mostró de acuerdo en que no sólo los militantes, sino también los simpatizantes, intervengan en la elección del candidato socialista –“propongo un partido democrático, participativo y abierto”, dijo-, pero para después advertir que “el PSOE es un partido que tiene que ser reconocible. No somos un movimiento social”.

Primer acto de la campaña para elegir, por tanto, al futuro secretario general socialista. Ahora solo falta que se concrete lo que anunciaba ayer ELPLURAL.COM como seguro, el paso delante de Carme Chacón. Una noticia que de alguna forma ha venido a confirmar esta noche, y precisamente en el mítin de Rubalcaba, uno de los más claros apoyos de la exministra de Defensa, José María Barreda, que a la entrada al acto Barreda, por cierto, a la entrada, expresó su convencimiento de que “lo lógico” es que Chacón se presente “ya pronto”.