Este martes la oferta se ha producido por vía telefónica. Tras la llamada 'exploratoria' de Pedro Sánchez, Mariano Rajoy ha instado de nuevo al socialista a facilitarle la formación de Gobierno apelando al interés de España y ofreciéndole grandes pactos de Estado. Según un comunicado de Moncloa, sobre la mesa de esas posibles negociaciones figuran asuntos como la amenaza independentista, la financiación autonómica, el modelo educativo, las pensiones, la violencia de género o sobre las reformas institucionales pendientes y para cumplir los compromisos con Europa. Es lo mismo que la semana pasada ofreció en el Congreso el presidente en funciones para conseguir su investidura, un bloque de vías de negociación apelando a la responsabilidad en el que también incluyó un pacto por la energía y un pacto nacional por el I+D+i.

La imagen que Rajoy pretende trasladar de hombre abierto al diálogo y sobre todo su apelación a la generosidad de otros contrasta con la realidad que ha dado en su larga trayectoria política. Cuando desde la oposición tuvo que mojarse en grandes cuestiones pactos de Estado en los que se le instó a participar activamente su respuesta fue siempre la misma: el no. Que él no estuviera a la altura no significa que ahora se le pague con la misma moneda pero sí explica que como negociador y como referente de autoridad a la hora de pedir el esfuerzo a otros su credibilidad sea cero.