Según Cospedal, lo relevante de la reforma laboral aprobada en el Consejo de Ministros del viernes pasado es “el conjunto” y “las importantes bonificaciones para la contratación”. Asimismo, ha defendido que el mercado laboral será con la reforma “menos rígido y menos injusto”.

Las cuentas son las que son y no las que dijeron
La número dos del PP pidió “un esfuerzo solidario” a los españoles que tienen un empleo para que piensen en los que no lo tienen, al ser preguntada por el abaratamiento del despido. Siguiendo la fórmula usada por el PP desde que llegó al Gobierno para defender sus impopulares medidas, Cospedal justificó la reforma con la herencia socialista. “Las cuentas de la Seguridad Social son las que son, no son las que se decían”, afirmó.

Carga contra los sindicatos
La secretaria general de los populares cargó contra los sindicatos a los que acusó de haber mantenido “una postura tibia” frente al Ejecutivo socialista. “Ahora oímos más que lo que hemos oído en tiempos pasados. No es fácil entender la postura de los sindicatos”, precisó Cospedal, que dijo apelar a la responsabilidad de sus líderes, “aunque algunos, por tendencias ideológicas, estén tentados a patrimonializar (sic) lo que puede ser la defensa de los trabajadores", subrayó.

Le enmienda la plana a Gallardón y Alonso
Acerca de su opinión sobre el matrimonio homosexual y sobre si, como Alberto Ruiz-Gallardón, lo considera constitucional, la número dos se refugió en el argumento usado por otros miembros de su partido sobre que hay que esperar a que el Tribunal Constitucional se pronuncie. Eso sí, tiró de las orejas al ministro de Justicia y. también, al portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, que manifestaron públicamente su opinión a favor de estas uniones, al indicar que “no valen opiniones de nadie para querer hacer presión ni querer forzar al Tribunal. Y de nadie es de nadie”, apostilló.

Sobre Urdangarin y Garzón
La presidenta de Castilla-La Mancha respondió con juicios contradictorios al ser preguntada sobre ciertos privilegios en el caso Urdangarin, cuya declaración ante el juez no será grabada y tal vez no tenga que llegar andando hasta los juzgados, y sobre el proceso por las escuchas de la Gürtel contra Garzón. Cospedal, que defendió en el caso del juez que “todos somos y tenemos que ser iguales ante la ley”, en lo referente al duque de Palma se mostró más condescendiente, al alegar que en anteriores ocasiones “este tipo de consideraciones se han tenido con otras personas”.