Víctor de la Morena, jefe de investigación de la ONIF, llevaba los casos más sensibles e importantes y estaba encargado de la investigación del caso Gürtel, que ha afectado a altos cargos del PP dentro de esa organización y en puestos públicos, que se vieron forzados a dimitir.

Un cese cantado
“La destitución de Victor de la Morena se veía venir. Estaba cantado. Así han conseguido descabezar la investigación del caso Gurtel”. Fuentes del entorno del inspector de Hacienda declararon a EL PLURAL.COM que este cese supone un desastre para avanzar en las pesquisas sobre la trama que afecta al Partido Popular. Hasta ahora Victor de la Morena coordinaba a todos los peritos de la causa Gurtel. De él dicen que tiene una cabeza privilegiada, una capacidad de trabajo sin límites, que es un hombre serio y competente. Ha realizado investigaciones difíciles y de gran calado. Y una enemiga declarada: Pilar Valiente.

Pilar Valiente, de la era Aznar
Detrás de estas destituciones está Pilar Valiente, recién nombrada jefa adjunta de la ONIF, donde ya ocupaba un puesto de menor relevancia. El pasado de Valiente está vinculado a Aznar y a Gescartera. Fue presidenta de la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV) hasta que se vio obligada a dimitir por su actuación indebida en el caso de Gescartera, tras sospechas de que había tratado de favorecer a los implicados. Durante el primer mandato del PP fue directora general de la inspección de la Agencia Tributaria. Por delante de Pilar Valiente, el Gobierno ha colocado a Santiago Menéndez como nuevo director de la ONIF,  quien fuera director de Recaudación durante la etapa anterior del PP.

Destituciones fulminantes y bruscas
Fuentes de la ONIF, citadas por la Cadena SER, han denunciado que las destituciones han tenido lugar con brusquedad, y que a algunas de estas personas se les obligó a recoger sus objetos personales de su despacho de manera inmediata. Una situación que ha provocado sorpresa y malestar en ese organismo.

Son profesionales sin carácter político
Estos profesionales, inspectores de Hacienda de muy alta cualificación y experiencia, son de libre designación y no responden a un carácter político, por lo que tras un cambio de Gobierno lo habitual es que se releve al jefe de la ONIF y al jefe adjunto, pero no a los jefes de equipo. La situación de estos profesionales se torna difícil, dado que se les ha cesado sin que se les haya ofrecido un puesto alternativo, lo que es interpretado como un castigo.