"Yo a usted no le debo nada, ni yo ni la sociedad española", ha contestado Rajoy provocando una gran ovación en la bancada del PP. "Somos los acreedores", ha apostillado en su respuesta, la más dura que ha protagonizado hasta el momento.

Disolución irreversible
El futuro presidente del Gobierno ha recordado a la formación abertzale que "el paso que esperamos es que ETA se disuelva" de forma "irreversible". Asimismo, ha subrayado que, en democracia, todas las ideas son defendibles, no los métodos violentos, lo que ha provocado los aplausos de los diputados populares.

Elecciones marcadas por atentados
Acto seguido ha dicho ser consciente de lo que pasa y ha pasado porque, entre otras cosas, ha sido ministro del Interior y, como tal, ha tenido que consolar a muchas familias "injustamente destrozadas, gente que no había hecho absolutamente nada". Ha sido en ese momento cuando ha recordado el 11-M, aunque sin nombrarlo al recordar que dos de las tres campañas en las que ha participado como candidato no pudo cerrarlas, en referencia las generales de marzo de 2004, marcadas por el 11-M y las de mayo de 2008, cuando ETA asesinó al exconcejal socialista Isaías Carrasco dos días antes de los comicios.