En su turno, Rajoy eludió hablar del matrimonio homosexual e insistió genéricamente en que tenderán la mano a la oposición, en que implantarán un pacto por la austeridad y racionalización del gasto con las CCAA, defendió las diputaciones como mecanismo para llevar determinadas políticas a los pequeños pueblos y puso como ejemplo cuando él presidió la de Lugo. Rubalcaba insistió en que las diputaciones son preconstitucionales y tuvieron su sentido y su importancia, pero ahora se solapan con funciones de las Comunidades Autónomas y ya no tienen sentido.  “Estamos duplicando”, insistió.

Matrimonio homosexual, cuestión semántica para Rajoy
Rajoy se declaró de acuerdo con su rival socialista en que “a igual trabajo igual salario” en cuanto al trabajo de las mujeres, y recordó que cuenta con un buen número de colaboradoras en su equipo, aunque “no estoy de acuerdo en la Ley de Igualdad que no tiene que ver con esto”. “Quiero hablar del tema de los homosexuales, yo presenté en 2004 un programa con reconocimiento jurídico, hablé con Zapatero, era cuestión del nombre y llamarlo uniones de homosexuales, yo no hablo de eso en el programa, esperemos a lo que diga el Constitucional”.

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Colaboración para el final de ETA
El socialista, exministro de Interior, reivindicó el papel de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y reprochó a Rajoy el repunte de la criminalidad cuando él era el responsable del ramo, recordándole la frase “el que quiera seguridad que se la pague” que espetó un subdelegado de Gobierno con Aznar en Moncloa. Sobre el final de ETA, el socialista se comprometió a que “pase lo que pase le ofrezco mi colaboración, si estoy en el Gobierno le llamaré para seguir los pasos definitivos para el fin del terrorismo, y si estoy en la oposición contará con mi lealtad”.

Críticas a la política exterior
El candidato popular suscribió las palabras de Rubalcaba sobre el final de ETA, y abordó a continuación la necesidad de cambios en política exterior: “En los últimos años no hemos estado finos, nos hemos centrado mucho en Oriente Medio”. Instó a mirar a Europa y a “tener el papel que nos corresponde” en la UE como cuarto país y a tomar Latinoamérica como “una prioridad” por razones históricas y de emigración e inmigración.

El ‘popular’ apela a la necesidad de cambio
Como colofón, Rajoy se dirigió “al conjunto del pueblo español” para insistir en que lo que se dirime el 20-N es “si vamos a seguir con las mismas políticas o si vamos a cambiar” y él es partidario de que “España necesita un cambio con urgencia”. “Trabajemos para devolver la confianza, así podremos garantizar el Estado de bienestar, mi partido y yo tenemos experiencia, ustedes deciden, hemos superado mucha cosas y somos una gran nación, que nunca se rinde”, expuso.

Dos posibles maneras de salir de la crisis
En su punto final, el candidato socialista lanzó un mensaje para movilizar a los indecisos y contra la abstención, ya que “la indiferencia no resuelve los problemas” y por ejemplo “con la abstención no se dan becas”, por lo que acudir a los urnas es “importante” para el futuro, los valores y los principios de cada ciudadano, “todo eso estará en la papeleta”. También presentó el voto como una manera de elegir cómo salir de los problemas económicos: “Tenemos que salir de la crisis, juntos y codo con codo con los ciudadanos europeos, ahora bien, esta salida no puede ser a costa de poner en cuestión la protección social conseguida hasta ahora”. “Frente a las adversidades no me echo atrás, no soy pasivo, hay que actuar, España es fuerte porque todos la hemos hecho fuerte, tiene mi confianza, creo en España”, sentenció, para concluir advirtiendo de que “hay dos posibles Gobiernos, podemos de salir de la crisis todos juntos sin que nadie sea abandonado a su suerte, ese es mi camino, gracias por la atención”.