A partir de ahí, ninguna otra concreción. Ni siquiera de donde va a sacar esos 16.500 millones de recorte. Porque aunque ha repetido desde el principio de su intervención que la obsesión de su gobierno será luchar contra el desempleo, no ha especificado cómo va a hacerlo. De manera inconcreta ha hablado, como ya había hecho antes, de ayudas a los emprendedores, de apoyos a las pymes y los autónomos. Pero ha seguido sin decir cómo piensa financiar y cuadrar gastos e ingresos. En este sentido, el candidato ha postergado cualquier anuncio sobre posibles modificaciones de los impuestos para aumentar los ingresos necesarios para hacer frente a esas promesas.  

Tendrá que tomar medidas difíciles
El candidato, en el arranque de su discurso, aunque dijo que no era para cargar responsabilidades en el pasado, ha hecho un dibujo de la situación económica española con tintes muy negros. En concreto ha hablado de “círculo infernal” para definir la situación de nuestra economía, aunque después añadió que su descripción de la “grave situación” no era un ejercicio de masoquismo, sino una forma de reflejar “la verdad” de la situación. Eso sí, en un momento el líder popular ha llegado a hablar de situación tan difícil que habrá que "dar de comer a cuatro con el dinero de dos".

En consecuencia con esta visión, el candidato, ya cuasi presidente, Mariano Rajoy ha explicado que tendrá que tomar medidas difíciles. En este sentido, aunque nuevamente sin concretar, ya ha advertido que todas las partidas del presupuesto serán tocables a la baja, con una única excepción, la de las pensiones, “único y exclusivo” gasto que aumentará ya con fecha 1 de enero de 2012. También ha hablado de la necesidad de someter a la administración del Estado a “una profunda reforma” para evitar duplicidades y reducir costes, así como de congelar la oferta de empleo público “salvo en el caso de las Fuerzas de Seguridad del Estado y los servicios públicos básicos”.

Pagar el IVA solo cuando se cobre
Entre las medidas económicas que ha ido apuntando, aunque sin concretar cómo financiarlas o sin valorar cómo hará el Estado frente a su costo, Rajoy ha anunciado que las empresas no tendrán que pagar el IVA de las facturas hasta que no cobren de las Administraciones públicas. Igualmente ha prometido un nuevo procedimiento para compensar las deudas de las Administraciones; recuperar la deducción en el IRPF de la adquisición de vivienda habitual y una ayuda fiscal de 3.000 euros para la contratación del primer trabajador.

En cuanto a las reformas financieras Rajoy ha hablado de una segunda oleada de fusiones y una modificación del sistema de supervisión y regulación del Banco de España para evitar "las indecisiones y bloqueos" que se han vivido a lo largo de la crisis.  Y sobre las reformas laborales, ha advertido que va a poner punto final a las prejubilaciones, y ayudas para hacer frente al desempleo juvenil.

Renovación ahora del Constitucional, el Defensor del Pueblo, RTVE…
Mariano Rajoy, al contrario de lo que fue la política que ha llevado su partido mientras estaba en la oposición, ha expuesto en diversas ocasiones su disposición a mantener un diálogo permanente con las demás fuerzas políticas, en especial el principal grupo de la oposición, el PSOE. Un diálogo que, lo que no deja de resultar irónico, quiere que se concrete, ahora que el PP tiene mayoría absoluta en las Cámaras, en el desbloqueo durante el primer trimestre de 2012 de los nombramientos de organismos públicos que han resultado casi imposible de renovar durante el ejercicio de los gobiernos socialistas. En especial, Rajoy se ha referido al Tribunal Constitucional, pero también a otros organismos como el Defensor del Pueblo o el Consejo de RTVE.

El fin de los puentes, un año más de bachiller
Entre las medidas económicas de ahorro más llamativas que ha anunciado el líder popular está la supresión de ‘los puentes’. Rajoy ha anunciado que se trasladarán las fiestas al lunes más cercano, excepto en el caso de fechas especialmente significativas. También puede tener repercusión entre la ciudadanía su compromiso en acabar con las prejubilaciones, así como el aumento de un año del bachiller, o el compromiso de promover un pacto por la sanidad con las comunidades autónomas.

Los dirigentes del PSOE preguntados por ELPLURAL.COM han calificado la intervención de Mariano Rajoy como “decepcionante”. “Es un discurso inconcreto”, nos ha dicho la diputado Elena Valenciano, “no sabemos si va a subir el IVA, si va a reducir el subsidio de desempleo, no garantiza la viabilidad de la sanidad pública, no ha dicho cómo piensa que debe realizarse la salida de la crisis en Europa…”.

Según el PSOE, discurso inconcreto
Otras fuentes socialistas han resaltado para este periódico también cómo Rajoy ha evitado decir una palabra “sobre seguridad o, sorprendentemente, terrorismo”, a pesar del final de ETA, y aunque ha iniciado su discurso precisamente haciendo una referencia de recuerdo a las víctimas del terrorismo.

Otros partidos se han mostrado también en mayor o menor medida críticos con la intervención de Rajoy. Por parte de CiU, Durán ha hablado de identificación con algunas propuestas fiscales y económicas de Rajoy, pero ha subrayado también la falta de concreción en las propuestas del líder popular y una falta de grandeza en su llamada a la población en un momento crítico como éste. Además ha hablado de temor de una “recentralización” del Estado. Por su parte, Izquierda Unida ha criticado que Rajoy se ha limitado a acudir al Congreso a “concretar un trámite”, ya que la mayoría absoluta le asegura la elección, y ya ha cumplido con “quienes  tienen que darle el respaldo, Merkel y Sarkozy”.