Rubalcaba ha cuestionado todo el fondo de la reforma, ya que mientras que en Europa se habla de combinar seguridad y flexibilidad, el Gobierno de Rajoy, a su juicio, ha creado un nuevo concepto: "la flexinseguridad". Para el líder del PSOE, la norma ha roto todos los equilibrios construidos desde la transición en las relaciones laborales dando todo el poder a los empresarios.

Despido libre y gratuito
La reforma, ha advertido Rubalcaba, genera inseguridad tanto a quienes tienen un trabajo, porque es "un monumento a la precariedad", como entre quienes lo están buscando, porque el contrato para emprendedores con un año de prueba supone en realidad el "despido libre y gratuito" después de ese año.

Rajoy carga contra la reforma laboral de Zapatero
En su tiempo de intervención, Rajoy ha recordado los más de cinco millones de parados y que cerca de la mitad de los jóvenes no encuentran empleo y ha subrayado que el Gobierno tenía dos opciones: "o no hacer nada" y aprobar reformas laborales como la que hizo el PSOE, que, según dijo, "no sirvió para nada", o actuar en la línea marcada por el proyecto aprobado el pasado viernes.

Sáenz de Santamaría niega que se abarate el despido
La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, también ha defendido la reforma laboral: ha negado que abarate el despido o abra la puerta a bajadas salariales, y ha cargado contra la gestión del Gobierno socialista y particularmente contra el expresidente Zapatero. “El único empresario que unilateralmente bajó los sueldos fue José Luis Rodríguez Zapatero”, afirmó la también portavoz de La Moncloa.

Una involución
La número dos del Gobierno respondía a las críticas de la portavoz de los socialistas en el Congreso, Soraya Rodríguez, que ha tildado la reforma de involución" de los derechos de los trabajadores y una ruptura de la cohesión social.

Una contrarreforma injusta
A juicio de la socialista, se trata de "una verdadera contrarreforma injusta y desequilibrada" que, entre otras razones, abarata el despido, acaba con la negociación colectiva y deja entreabierta la puerta de la bajada de sueldos en las empresas. Soraya Rodríguez ha dicho que esta norma se ha vuelto en contra de las promesas electorales del PP y ha recordado en este sentido unas palabras de la propia vicepresidenta cuando lideraba el grupo popular en la oposición cuando expresó entonces su oposición a la reforma socialista que salió adelante sin diálogo social y abaratando el despido.