El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz decretó a última hora de este jueves prisión incondicional sin fianza para el hasta ahora presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Ángel María Villar, y su hijo Gorka, acusados de organizar encuentro de las Selección Española de Fútbol, beneficiándose ilícitamente. Hablamos de la denominada Operación Soule, que enmarca, además, la existencia de una red criminal de compra de favores y desvío de fondos públicos comandado por el máximo responsable del fútbol español.

Un caso que, a medida que avanzan las horas, va desvelando más detalles. El último salpica directamente al que fuera secretario de Estado para el Deporte del último gobierno de Felipe González, Rafael Cortés Elvira, a quien se le acusa de haber recibido 1,5 millones del Grupo Santa Mónica entre 2010 y 2012, empresa vinculada con Villar, como cobro de un favor de la red clientelar.

El juez de la AN Pedraz señala que la relación entre el Grupo Santa Mónica, empresa que gestionaba los derechos de la Selección Nacional de Fútbol, y la propia Federación causó un perjuicio para las arcas de la RFEF de 51,7 millones de euros. En este sentido, el magistrado indica en un auto que el exsecretario de Estado para el Deporte (cargo que desempeñó entre 1993 y 1996), recibió de GSM 1,5 millones de euros. Además, apunta que era socio de la esposa de Gorka Villar, Mónica Han Cho. Según los investigadores, el contrato del GSM con Cortés Elvira causó un perjuicio que asciende al montante total de 51.746.000 millones de euros a la RFEF. Por otra parte, la mujer de Cortés Elvira, María Elena Herrero, era la jefa de los servicios médicos de la Real Federación