La líder socialista, que se ha reunido con colectivos sociales y sanitarios en Alicante para hablar con ellos del ataque que sufren sectores como la educación o la sanidad, ha exigido al Gobierno de Mariano Rajoy que no utilice la grave coyuntura económica para cambiar el modelo social y los valores de solidaridad de la sociedad española a través de los sucesivos recortes.

Coartada para desmontar el Estado social
“Esta crisis económica tan dura –ha dicho Valenciano- no puede servir para que pongamos también en crisis todos nuestros valores”, porque la sociedad española sigue “defendiendo los mismos valores” y “no estamos de acuerdo con que esta crisis económica sirva de coartada para desmontar el Estado social que todos los españoles hemos defendido y del que estamos orgullosos”.

Elena Valenciano ha insistido en que su partido tiene el compromiso de defender “hasta la saciedad” la necesidad de ser solidarios con quienes peor lo están pasando, “y no dejar a nadie en la cuneta”. Y, en este sentido, ha dirigido un mensaje al Ejecutivo de Mariano Rajoy: “El PP tiene la responsabilidad  de sacar a España de la crisis, pero nunca dijo que lo haría desmontando el Estado social”.

Ahorro sobre las personas más débiles
En cuanto a la situación que van a comenzar a vivir los inmigrantes sin papeles a partir del 1 de septiembre, o medidas la no financiación pública de determinados medicamentos, la dirigente del PSOE las ha calificado como algo que “nos retrotrae” al pasado y que condenará a las personas con menos recursos a un sistema de beneficencia. “Se puede ahorrar de muchas maneras, pero no ahorremos sobre la base de las personas más débiles”, ha remachado, no sin antes volver a defender la universalidad del sistema. “Nadie le ha dado permiso al PP para cambiar el Sistema Nacional de Salud”, ha enfatizado, al tiempo que ha dado su apoyo a las comunidades que han señalado que seguirán atendiendo a todos los inmigrantes.

Por último, Valenciano ha manifestado su certeza de que el PP utiliza la grave situación económica “como coartada” para transformar la sociedad española, con las miras puestas en una sociedad dual diferenciada entre quienes tendrán recursos y no los tendrán para acceder a los servicios, y ha advertido que, de seguir así las cosas, “dentro de unos años, cuando nos miremos, es posible que no nos reconozcamos”.